Una Vida (por Renzo Novatore)

Una Vida
(por Renzo Novatore)

a los amigos de Nichilismo*

MEMORIAS

Mi juventud fue solo un oscuro huracán
pasó de aquì para allá por soles brillantes;
el rayo y la lluvia causaron tantos estragos,
que pocos frutos bermellones quedaron en mi jardín
CHARLES BAUDELAIRE

En una primavera lejana, resplandeciente de verde y sol, mi espíritu juvenil vagaba suavemente por los bosques divinos del cielo. Un día, un triste día de otoño, volvió a mí, desconsolado, llorando. Un grupo de Ángeles con grandes alas negras lo acompañó en silencio. Me dijo: “¡Dios está muerto! ¡El gran Pan está muerto! ” El sol se oscureció, los ríos se llenaron de barro y las plantas temblaron. La oscuridad envolvió la Tierra en su mortaja funeraria. Luego, a mis espaldas, escuché el trueno satánico de una risa infernal. Era la risa de aquel a quien había esperado, tal vez inconsciente, durante tanto tiempo: el Demonio. Me dijo: “¡Ven conmigo!” Me llevó a la ciudad corrupta donde el verdadero sol nunca ha besado.

Danza de espectros. Oscuridad. Silencio… Al lado de un templo construido para la Diosa de la Perversidad y el Conocimiento, una Fuente de Sangre gorgoteaba, como si recitara una oración maldita.

El demonio era sombrío y negro como la trágica Noche. De sus ojos amarillos de fósforo fluía un rayo de luz siniestra. De repente me dijo “¡Adiós!” y desapareció rápidamente.

Grité. Estaba solo en la más profunda oscuridad. La Fuente continuó recitando su oración maldita. ¿Temblé? Tal vez. No sé… no recuerdo… De repente, las puertas del templo de la Diosa de la Perversidad y el Conocimiento se abrieron y la Fuente de Sangre se transmutó en el hermoso cuerpo de una voluptuosa joven.

“Te amo” —me dijo— “y te deseo. ¡Tenés que ser mío!”. Miré en la profundidad de sus ojos. La reconocí. Ella era la Imagen percibida a través de un sueño morboso de la Materia. Un tumulto infernal surgió de mi mente, inspirándome un estremecimiento dionisíaco.

“¡La materia lo es todo!” Olvidé el lugar y la hora y traté de agarrar ese cuerpo desnudo y hermoso para poder tomarlo en mis brazos y asirlo con fuerza contra mi pecho.

“¡No, aquí no!…” me dijo. Y tomando mi mano caliente y febril en la suya pequeña y fresca, me condujo por la entrada florida de una caverna en la que bailaba un grupo de jóvenes brujas. Nos abandonamos a un abrazo salvaje, y mi boca grande, abierta y apasionada encerró sus pequeños y hermosos labios en un mordisco. Cerramos los ojos. En medio de tanta oscuridad, noté que mi mente no estaba muerta, ya que nunca había visto un mar de luz más vasto.

No sé cuánto tiempo pasó. De repente me despertó el rugido de una marcha fúnebre que resonaba tristemente desde el fondo de la caverna. Riendo salvajemente, mi compañera me dijo: “Las brujas están muertas. Nuestro abrazo las mató. ¡Estoy vengada!” Y diciendo esto, se puso pálida, se puso rígida y se convirtió en una roca.

Una joven serpiente con ojos de fuego y boca ensangrentada se levantó ante mí: “Has traído la muerte a mis amantes y has matado al Amor”. “¿Y eso qué importa?” Respondí.

 “Lo conozco desde hace mucho tiempo”, continué, “este Dios tuyo hipócrita, cínico y cruel. Lo he visto insultar y destrozar a muchas de mis hermanas. Lo he visto, como todos los demás dioses, derramando sangre, devastando cerebros, alimentándose de corazones jóvenes, siempre por su propio cuerpo lujurioso, en un baño caliente de lágrimas”. La serpiente inclinó la cabeza y me dijo: “¿¡Mirás!?” y sacó su cuello fuera de mí. Allí sostuvo el espejo de la Vida, al revés. Lo miré y me vi a mí mismo. En el espejo, no era más que una gran calavera. Gruesas nubes negras descendieron sobre mi cabeza. Eran coches fúnebres para mis sueños sofocados.

Vi a mi mujer de piedra de cerca moverse.

Los goblins la cargaron en una nube que el viento empujó hacia las alturas y se dispersó en la distancia.

Entonces la boca de la serpiente vomitó sangre y abrió el suelo bajo mis pies. Caí en un abismo sin fondo. Suspendido en el vacío, vi de nuevo al Demonio.

“Hermano, escúchame…” le dije. Y le susurré algunas palabras al oído.

Incluso él estaba pálido, conmovido, y me contestó: “Es imposible creerlo. ¡Ah, si pudiera hacerlo!…”

Nuevamente mi mente tembló. Pero luego, de repente, se echó a reír. “¿Qué te importa? ¿No has visto el espejo de la vida? ” Me llevó por un camino desconocido y me llevó de regreso a la magnífica Tierra para burlarme del Hombre, el Superhombre, el Demonio y Dios.


TORMENTO

Yo sé cuánto se requiere
De pena, de sudor y de sol abrasador
Para engendrar mi vida y para infundirme el alma
CHARLES BAUDELAIRE

El hombre, el Demonio y Dios se han unido para profanar mi jardín virgen. (No sé por qué el Superhombre no ha llegado allí). Están justo frente a mí como tres alegorías perversas. Dios me dice: “Yo soy el bien inalcanzable al que debes aspirar. Sacrifícate, niégate a ti mismo y llegarás a mí”.

El demonio me dice: “Te daré felicidad si me adoras”.

El hombre me dice: “Soy el ideal de los ateos. Sé yo.”

Me río. Me río, pero mi risa no es tranquila.

Siento que no soy Hombre, que no adoro al Demonio, que no me sacrifico en el altar de ningún Dios; y, sin embargo, todavía no tengo la certeza matemática de ser mi propio yo, el señor de mi reino fantástico. Este es mi tormento. Cuando Dios me dice: “¡Matar es malo!”; cuando el demonio me dice: “Es necesario matar”; cuando el Hombre me dice: “Grande es el que muere por el Ideal”; Respondo a cada una de ellas: “¡Eso no es cierto!”

Alguien sabía que amaba el conflicto y me dijo: “Tengo miles de hombres conmigo, guerreros bravos y valientes, ganaremos. Ven con nosotros.” Le pregunté: “¿Por qué estás peleando?” “Por la grandeza de la Patria”, respondió.

“No tengo patria”.

Conocí a otros hombres: “Sabemos que eres un guerrero valiente. Ven con nosotros. Derramaremos nuestra última gota de sangre por la redención de la humanidad”

Respondí: “No creo en la humanidad, no creo en su redención”. El líder del grupo frunció el ceño y me miró con desprecio: “¡Eres un cobarde!”

Me río. Pero mi risa todavía no es tranquila. Siento algo amargo dentro de mí que me atormenta.

Siento algo dentro de mí que es tan profundamente íntimo que no sé cómo explicar, que nadie podría explicar jamás. ¡Siento dentro de mí lo INDECIBLE!

Es mi yo único, que nadie conoce. ¿Es este quizás mi tormento? Quizás. Porque quizás sea mi Felicidad. Porque quizás sea el manantial que apaga mi sed, que me lleva al borde final del yo que quiere expandirse y palpitar en el espasmo fuerte y vasto del Todo, para disolverse triunfalmente en la Nada.


VUELO

¿Debe uno partir? ¿O quedarse?…
Si puedes, quédate; Parte, si debes.
CHARLES BAUDELAIRE

Mi flecha está lista, mi voluntad rejuvenece, mi potencia probada.

¿Cómo podría esperar más?

Sí, debo partir. ¡Es hora, es hora!

¡Nihil! ¡Nihil!

Atormentado, mi mente vuela. Vuela con las alas de la Realidad sobre el mundo de los sueños, hacia horizontes más amplios, hacia mi eternidad.

Ya no puedo soñar, soy el sueño de mí mismo. El amigo de mis posibles compañeros de viaje.

* * *

Oh amigos, oh amigas ¿Dónde están?

¿No ves, allá, el Rostro de la Eternidad y el Misterio? Es necesario desentrañar el enigma final de lo eterno. ¡Vamos amigos, vamos, es hora, es hora!

* * *

¿Ya llegaron?

Nunca he visto un cielo tan tranquilo como sus rostros, oh amigos.

Qué hermoso es entendernos unos a otros.

* * *

Estamos en un barco frágil, perdido en el mar. No más amaneceres, atardeceres ni destinos. Solo tenemos sol, luz, calor, profundidad y distancia.

¿Escuchan? La eternidad eleva a Vida su más bello canto, ya que nos exige la guirnalda de rosas nupciales. Oh amigos, las rosas, ¿dónde están las rosas?

* * *

¡Qué pobre, qué miserable era la tierra donde vivíamos!

¿Todavía la recuerdan, oh amigos?

Allí se levantaron amaneceres dorados, pero cayeron noches negras…

Allí los hombres soñaron con fines colectivos y midieron el tiempo…

Ah, amigos, amigas, me asalta una inmensa pena por esa pobre tierra…

* * *

Entonces, ¿Qué me está pasando?…

¡Vamos a olvidarlo! ¿Durante cuántos miles de años hemos flotado sobre las olas interminables de esta vasta profundidad que nos eleva a las regiones del Sol, por encima del Sol? ¿Y cuántos miles de años viviremos todavía?

¡Ah, alegre eternidad, eterno feliz ahora!

* * *

¡Que nadie conozca jamás la secreta felicidad que llena nuestros corazones solitarios, oh amigos!

¿No hemos sufrido estoicamente en un silencio forzado?

No, no, que nadie conozca jamás nuestros dolores más crueles, ni la felicidad infinita de este mediodía eterno.

En el grotesco viejo mundo, ahora creen que estamos muertos.

Y en cambio, nos hemos casado con la eternidad, nosotros, ¡los solitarios!

Pero las rosas, ¿oh amigos? ¿Dónde están las rosas ¡Oh, rosas rojas de Eterna Revuelta!


Nichilismo, Año 1, #2; Milán
20 de abril – 5 de Mayo, 1920

(traducción anónima realizada durante el 2020)

*‘Nichilismo’ fue una publicación editada por el anarquista Carlo Molaschi entre 1920 y 1921. Comenzó como un órgano teórico del individualismo anárquico, luego por diferencias entre los editores y compiladores la revista se dejó de editar.

de Editorial Vórtice

Reviendo superficialmente la raíz de la palabra anarquía (por Egola)

Reviendo superficialmente la raíz de la palabra anarquía
(por Egola)

Antes que nada veo como funciona el prefijo a-, que refiere a una negación, sobre la palabra moral para luego tenerlo en cuenta con el prefijo ‘arché’. La definición de amoral básicamente puede ser: la ausencia de moral, por lo que una persona amoral no puede juzgar sus actos como buenos, malos, correctos o incorrectos. Apio Ludd escribe: “la amoralidad surge sólo cuando vamos más allá de lo bueno y lo malo, cuando los valores, las reglas y las costumbres ya no tiene ningún significado para nosotros, y cuando consecuentemente reclamamos nuestra inocencia”. (1)

Entonces, a-: del griego antiguo significa alfa privativo: “sin, no”(2). Es decir, este prefijo indica negación, privación o carencia de. Por ejemplo asexual indica que carece de sexualidad; amoral que no tienen moral; alegal que está por fuera de la ley; etc.

Con la palabra anarquía la cosa se complica. En principio porque el término ‘arché’ (arquía) puede significar dos cosas aparentemente muy distintas: ‘mando’, ‘orden’ o ‘origen’, ‘principio’ (3) y luego porque históricamente este término se ideologizó (*). Malatesta, un anarquista comunista, comienza su ensayo La anarquía con esta definición: “la palabra anarquía proviene del griego y significa sin gobierno es decir la vida de un pueblo que se rige sin autoridad (4).

(*) “La ideología es el medio por el cual la alienación, la dominación y la explotación son racionalizados y justificados por medio de la deformación del pensamiento humano y la comunicación. En esencia todas las ideologías involucran la substitución de conceptos o imágenes extraños (o incompletos) para la subjetividad humana. Las ideologías son sistemas de falsa conciencia en los cuales la gente no se ve mas a si misma directamente como sujeto en su relación con su mundo. En cambio ellos se conciben en alguna forma como subordinados a uno u otro de entidad o entidades abstractas que son confundidos como los verdaderos sujetos o actores en su mundo”(5). Si bien es necesario leer un poco más a Malatesta para ver como funciona el aspecto ideológico que menciono en este caso, considero muy dogmático dar una definición tan arbitraria de anarquía sin proponer su ambigüedad para que cada individualidad pueda pensarla por sí misma.

A penas empezamos y ya Malatesta nos vende anarquía a precio popular. Más sincero me parece Martucci, un anarquista individualista, cuando dijo: “La anarquía significa la ausencia de gobierno: es decir, un estado de cosas en el que el individuo no se mantiene en obediencia a nadie, vive como le plazca, y está limitado solo por el alcance de su poder”(6).

Claro que ambas “definiciones” nos llevan a distintos lugares, la primera nos hace preguntar ¿Cómo hacemos para vivir sin gobierno?; Y la segunda ¿Puedo vivir sin ser gobernado? Una nos lleva al comunismo – una teoría de como vivir en sociedad; y la otra nos deja solas con nuestras capacidades individuales y sin teorías.

Considerando estas “definiciones” y los ejemplos con el prefijo privativo a-,an- (amoral, alegal, asexual) podemos decir que anarquía es carencia de gobierno; que no tiene gobierno; que está mas allá de todo gobierno; que está por fuera de todo gobierno.

Pero tomo en cuenta los dos significados de la palabra ‘arché’ que investigó Agambem. Acá puedo decir que anarquía literalmente significa “sin principio, sin origen” o “sin orden, sin mando”, y quizás no haya un étimo común sino una contradicción. Agambem dice: “En todo caso, en lo referido al término arché, puede comprenderse que de la idea de un origen se desprende la de un mando; que del hecho de ser el primero en hacer algo resulte el de ser el jefe” (3); y jugando con esta suposición puedo decir: en lo que a la palabra anarquía refiere puede comprenderse que de la idea de una ausencia de origen/principio se desprende la ausencia de un mando/orden; que del hecho de no ser el primero en hacer algo resulte el de no ser el jefe. En otras palabras, si no tengo principio no tengo mando, no soy jefe, no tengo orden.

Así se forma una interesante definición de anarquía que contrasta con por ejemplo lo que dice el comunista libertario Berkman: “Abreviando, anarquismo quiere decir una condición o sociedad en que todos los hombres y mujeres son libres, y en donde todos gozan por igual de los beneficios de una vida ordenada y serenata (7). Acá podemos parar y preguntar ¿Es lo mismo anarquismo que anarquía? Yo diría que no, sobre todo porque aun ni siquiera podemos sacar una definición mas o menos precisa del término anarquía, pero muchos se precipitaron y le sumaron la tendencia, el ‘ismo’ a esa imagen gobernante que se crearon a sí mismo sobre la palabra anarquía. Para pasar rápidamente este tema consideremos a Hakim Bey cuando exclama “El anarquismo ha muerto, ¡larga vida a la anarquía! (8); o a Novatore diciendo que “todos los ‘ismos’ son herramientas viejas y oxidadas” (9), sino se puede reflexionar con el ensayo ‘Muerte al Anarquismo y Que Viva la Anarquía’ que se zambulle en este tema (10).

Pero volvamos, al principio (o a la ausencia de este). ¿Es la anarquía la ausencia de principio? ¿Es la ausencia de mando? ¿Es ambas?

Feral Faun escribió: “La anarquía significa ninguna regla, ningún gobierno. La anarquía no significa sólo la abolición de todos los dioses, gobiernos o jefes, sino que también significa la abolición de todas las varas de medir y todos los relojes, de todas las ideologías y de todas las definiciones, porque éstos también son gobernantes y la anarquía borra a todos los gobernantes”(11). Acá es interesante el uso de la palabra ‘regla’ que en su etimología deriva de ‘regere’: ‘dirigir’ y que se define como: principio que se impone o se adopta para dirigir la conducta o la correcta realización de una acción o el correcto desarrollo de una actividad(12). En la definición de ‘regla’ se hayan los dos conceptos que derivan del término ‘arché’ – principio que se impone.

Pero el no tener regla ni principio nos lleva directo al caos dirán, bueno: Desorden, caos, confusión – libertad desenfrenada del instinto – arbitrariedad individual – triunfo absoluto de la fuerza y la audacia – vida dinámica – polimorfismo – el vuelco de todos los valores – negación de la ley, la autoridad, la moralidad – el apogeo de la variabilidad y el impulso: aquí están los elementos de mi anarquía” escribió Martucci. (13)

Y es que sí, si tomás la palabra anarquía superficialmente te encontrás con la anarquía de Martucci pero si tomás la palabra con las capas ideológicas, moralistas y hasta dogmáticas que proponen los Malatestas seguramente terminarás en un nuevo rebaño. Mientas que lo profundo de la anarquía pienso y siento que tiene que ser una aventura personal. Como dice Bonanno “ el anarquismo no es por lo tanto un concepto que se sella con una palabra que hace de lápida funeraria. No es una teoría política. La anarquía es una forma de concebir la vida y la vida” (14).¡Y que cada quién viva su vida, su aventura a su manera! digo yo.

Luego podemos seguir hasta romper con el ‘arché’ y amar, exaltarnos, cantar y glorificarnos como dijo Novatore(15), considerando lo que dice Bob Black: “Llamarse a sí mismo un anarquista es invitar a la identificación con un conjunto impredecible de asociaciones, un conjunto que no es probable que signifique lo mismo para dos personas, incluidos dos anarquistas”. (16)

En fin, mi anarquía, y vuelvo a citar a Novatore “no es un pensamiento o una teoría, es un estado de ánimo, un modo particular de sentir” (17). Mi anarquía es como la de Enzo Martucci, es destructiva como la de Armando Diluvi (18) y coincido con Sidney Parker con que “el anarquismo es la filosofía del individuo: es la afirmación de la individualidad, la orgullosa negación de legitimidad a cualquier institución, grupo o idea que reclame autoridad sobre el ego”(19). Pero no es mi intención describir mi anarquía o mi anarquismo en este momento, quizás lo haga en otra ocasión y en otro lugar con mis propias palabras.

Sin embargo puedo decir que profundizar en la palabra anarquía a través de mis propias inquietudes me llevó, entre muchas otras cosas, a descubrir nuevos gustos, pasiones y deseos, ¡Y aún lo hace! y para mí eso es lo lindo de esta palabra. Quizás esa aventura te interese y te agrade y quizás este sea el punto de “Reviendo la raíz de la palabra anarquía” – recordar que la anarquía puede significar una aventura única, hermosa y salvaje.

El Anarquista quiere vivir sin dioses ni amos, sin patrones ni directores; sin leyes ni prejuicios; amoral, sin obligaciones ni moral colectiva. Quiere vivir libremente… En su fuero interno, es siempre un asocial, un refractario, un extranjero, un marginado, un excluido, un inadaptado. Y, por más que se vea obligado a vivir en el seno de una sociedad cuya institución repugna a su temperamento, se instala en ella como un segregado
(Émile Armand – Pequeño Manual Anarquista Individualista)

(1) Más Allá del Bien y el Mal: Un Llamado a la Amoralidad, Feral Faun
(2) Prefijo a-, Gramáticas(punto)com.
(3) ¿Qué es un Mando?, Creación y Anarquía, Giorgio Agambem
(4) La Anarquía, Errico Malatesta
(5) La Anarquía Post-izquierda: Dejando a la Izquierda Atrás, Jason McQuinn
(6) En Alabanza del Caos, Enzo Martucci
(7) El ABC del Comunismo Libertario, Alexander Berkman
(8) Anarcomonarquía y anarcomisticismo, Comunicados de la Asociación de la Anarquía Ontológica, Hakim Bey
(9) Mi Individualismo Iconoclasta, Renzo Novatore
(10) Muerte al Anarquismo y Que Viva la Anarquía (Revista Insidia #1)
(11) Anarquía: Ninguna Regla, Feral Faun
(12) Regla, Definiciones Oxford Languages
(13) Mi Polémica con Émile Armand, Enzo Martucci
(14) La Tensión Anarquista, Alfredo M. Bonanno
(15) Sobre las Dos Anarquías, Renzo Novatore
(16) Mi Problema con el Anarquismo, Bob Black
(17) Sobre las Dos Anarquías, Renzo Novatore
(18) Mi Anarquismo, Armando Diluvi
(19) Anarquismo vs Socialismo, Sidney E. Parker

de Egola #1,
La revista del ego y la anarquía (2020)

EL CARÁCTER DEL ANARCO INDIVIDUALISTA (por León Darío)

EL CARÁCTER DEL ANARCO INDIVIDUALISTA
(por León Darío)

La poderosa fuerza que posee un Individuo radica inherentemente en su carácter; el carácter es el arma más necesaria y basta que posee el Individuo; del carácter dependen necesariamente – o bien son factores influyentes- de/ sus éxitos, triunfos…o en cambio sus frustraciones, fracasos, miedos, temores, debilidades, inseguridades…el carácter es el flamante constructor o destructor de nuestros destinos; es también más elocuente “escaparate” de la persona más incluso que el propio cuerpo, rostro, nuestra ropa y demás “aderezos” como piercings, tatuajes, muñequeras o colgantes…nuestro carácter es lo que transmite a los demás, es nuestra correa de transmisión vehicular con “el resto de los mortales”, dice lo que se puede esperar o no de nosotros, que se puede hacer o no con nosotros, si cedemos, si somos intransigentes, si somos benévolos o beligerantes; en el emprendimiento de nuestros rumbos y horizontes y es la espada con la que nos vamos abriendo camino día a día en la autopista de nuestras vidas. El carácter, que antes simbolicé como una espada, es el bien supremo más preciado por su portador; en el camino del portador, del provisto de este arma, se encuentran los llamados vampiros psíquicos, esos que mantienen la mediocridad como el más gran estandarte de sus vidas, el fracaso como bandera y que pretenden “enmierdar” cualquier atisbo de felicidad, éxito e hipotético triunfo que puedan atisbar en un mediano o corto horizonte, sus intentos de “neutralización” deberán ser combatidos con su misma arma, en este y sólo en este caso reemplazamos la espada de nuestro carácter para convertirnos en el vampiro psíquico del vampiro psíquico; es nuestra tarea absorber, vaciarle de energía y matar toda tu sed de sangre ajena, de nuestro carácter emana nuestra más potente carga de energía y afilaremos nuestra espada para protegerlo y para que nos impulse en combate del día a día, del segundo a segundo; en el el anarco individualista radica el más brillo afilado del carácter , es un individuo que conoce, es el “fuerte carácter” personificado; es el enemigo de los enemigos, es el estigmatizado por las masas pero quien se regocija de ese estigma incluyendo a las masas gregarias anarquistas, es el crítico de entre los críticos, el ecléctico de entre los eclécticos o el experimentador de entre los experimentadores ; el anarco individualista es mayoritariamente un vagante solitario, y esto no implica, necesariamente, que lo sea por propia iniciativa, sino porque conoce haber cruzado las lindes del “anarquismo anarquistamente correcto” y así lo asume, las lindes de el libertarismo comunista, el anarco colectivista y demás entidades gregarias, reniega del rebaño; para el anarco individualista lo fácil sería inmiscuirse en colectividades, comunas, donde gozaría de amistades, de incluso aventuras amorosas y encuentros sexuales, se lo pasaría estupendamente en festivales musicales dándole a porretes y litronas entre risas y ambientes distendidos, conservaría miles de agregados en las redes sociales y publicaría frecuente contenido, por tanto, adaptado, correcto y aceptado por el resto de la “plebe” anarquista; el anarco individualista conserva férreo su carácter y por ello se autoerigirá en permanente voluntad propia y decisoria al margen de los preceptos morales de las sociedades efímeras gregarias anarquistas; el anarquista individualista pretende, quiere, aspira, toma, deja, se abastece, disfruta y se encuentra inmerso en un constante proyecto de auto desarrollo y potenciación personal al margen de la sociedad y aunque sea en detrimento de ella pues el anarco individualista no conoce reglamentos morales o cuanto menos establece sus propios, rechaza la equidad y los “derechos” y aborrece las migajas que obtendría del “bien común” kropotkiano pues el anarco individualista busca su bien supremo en la propiedad inherente e infranqueable de su propia vida, no esa burda farsa de la libertad e igualdad con el “prójimo” o el “hermano” proletario . Es todo esto lo que emana del personal, inquebrantable e intransferible carácter de un anarco individualista.”

(2021)

Visiones de un Niño de Zaratustra (por Renzo Novatore)

Visiones de un Niño de Zaratustra
(por Renzo Novatore)

Se lo dedico al no muy tempestuoso camarada Tempesta
que ha cambiado el pensamiento inmenso por abstracciones metafísicas
y trata de ser irónico sobre lo que claramente no ha entendido.

¿Quién es el que monta sobre la espalda de todos los siglos?

¿Quién es el que veo bailando con los pies firmemente sobre las olas del éter?

¡¿Quién es… quién es el que reúne esos cúmulos de estrellas y los guarda en una canasta de oro?!

¡Oh, que la noche taumatúrgica nunca sea así!

¡Miren, Él viene hacia la Tierra!

¡Oh, que magnífica estrella!

¡Pero qué pensativo es su rostro!

¡Qué perdido parece!

¡Con qué desesperación busca algo!

¿Qué está buscando?

¡Qué luz tan brillante emite!

¡Qué rayas doradas y violetas deja en el azul oscuro de esta noche estrellada!

¡Acá está, acercándose, viniendo!

Observar cómo las rosas bermellón y las violetas azules se despiertan de su plácido sueño. ¡Sacan sus cabecitas suavemente perfumadas de sus blancos cojines de rocío y sonríen satisfechas, como la mujer más hermosa, despertada del sueño por el beso viril del amante! 

¡Es ahora el quien les habla!

¡Pero qué perdida está su mirada!

¡Nunca había visto un rostro tan hermoso!

Pero, ¿Qué les dirá?

¿Y qué es ese llanto que el oye?

¡Oh, cómo gimen los ríos! ¡Cómo aúlla el bosque!

¿Pero que esta pasando?

¡Por allá, un diálogo se está desarrollando! ¡Acerquémonos!

“¡Oh, lástima de nosotros!” ¿Qué escucho?

Son las flores, las rosas rojas bermellones, las violetas azules, los ríos plateados, la selva virgen, es la Gran Madre que llora, ¡La Naturaleza!

Pero, ¿qué dicen sus lágrimas?

¡Escuchame, escuchame! ¡Sí, ella es la que está llorando!

Y su llanto es una pregunta que lee el corazón, y la pregunta es:

“¿Quién sos, de brillante estrella?”

“¡Soy el Pensamiento!”

“¿Y de dónde venís?

“¡He estado al borde del Infinito!”

“¿Y qué escuchaste allá?”

“¡Escuché el estallido de la fanfarria negra de la muerte que se emite desde el fondo del valle!”

“¿Pero no sentís el aliento frío y helado de la noche eterna recorriendo tus huesos?”

“¡No, allá se vive en el eterno mediodía!”

“¿Pero qué guardás en esa canasta de oro brillante?”

“¡Tengo flautas, laúdes y racimos de uvas!”

“¿Y cómo usás todo esto?”

“¡Son regalos que le traigo a mi dulce e inseparable amiga, Vida!
¡Son recuerdos de mis viajes por el Infinito!”

“Pero ¿por qué, oh, por qué este aullido desgarrador?” ¿De donde viene este grito inhumano? ¿Vida… Vida?”

¡Oh, es la Naturaleza, es la Gran Madre que se retuerce en los tormentos de sus ríos, que aúlla con la madera de su bosque, que ruge con las agitadas olas de sus mares profundos, y que tiembla en el fragante perfume de sus aromáticas flores!

“¡Vida, vida! ¡Mi niña adorada!…

¿No sabés, pobre amigo mío, que los hijos de Marte, los crueles hijos de Marte, me la han robado mientras ella dormía aquí en mi regazo florido?

¿No sabes que la matarán una y otra vez antes de que amanezca?”

¿La robaron? ¿La que yo había elegido como mi Única, mi dulce e inseparable AMADA?

¿Robada, la que quería traer conmigo a las regiones etéreas del Infinito?

¿Él, asesinado antes de que llegue el amanecer, por los crueles hijos de Marte?

¿Quién te lanza este desafío… a Mí?

¿Quién se atreve a hacer esta amenaza contra nosotros?

“¡Tener cuidado que las estrellas de mi canasta se conviertan en fuegos destructores; mis laúdes se transformen en espadas mortales; nadie podrá detener mi furor!

¡Quién se atreva a detener la ira de un Amante!”

Sí, sí, antes de que la Aurora se eleve en el horizonte, ¡Ella será liberada!

Yo soy el invencible. Yo soy el que no muere; el portador de luz; el Inmortal, los leones del tiempo me rugen en vano!

Soy el Tremendo y magnífico rebelde, que en sus brazos de bronce agarra la Eternidad y el Infinito.

¡Soy el solucionador de acertijos, también soy el Rebelde original y el Precursor del Pensamiento!

(Escrito probablemente en 1918)

Extraído de Editorial Vórtice

La Canción de la Eternidad (por Renzo Novatore)

La Canción de la Eternidad
(por Renzo Novatore)

¡Acá está el mar inmenso y tranquilo, mi mar tranquilo y pacífico! Pequeñas embarcaciones ya flanquean los sonrientes acantilados.

¡Qué frágiles y elegantes son los botes pequeños!

¡Oh, mis amigos pálidos y melancólicos con corazones titánicos y heroicos, vengan, vengan! Ha llegado mi hora y me ha encontrado en paz. Ya los pescadores con hermosos cabellos plateados han llegado a las arenas bañadas por el sol de la playa. ¿No ven los remos dorados allá cuando brillan al sol? ¿No ven que en la distancia, la novia nos sonríe?

¡Acá me siento, esperando por ustedes!

* * *

¿Así que han llegado?

¡Nunca he visto un cielo tan sereno como sus rostros, mis amigos! Qué hermoso es entenderse y partir juntos, desarmados, en un viaje tan largo…

* * *

¡Todo está listo! Miel y bebidas dulces para nuestros hijos y rosas frescas para la cara inmaculada de nuestra novia. ¡Vámonos entonces, oh amigos, la Eternidad espera nuestras rosas!

¿Cómo podríamos morir una vez más después de haber celebrado nuestra boda con la Eternidad y haber preparado las bebidas más dulces para nuestros hijos inmortales?

* * *

Estamos solos, solas. Estoy en un pequeño bote perdido en el mar. ¡No hay más amanecer, ni atardecer, ni destino! ¡En las profundidades, en las alturas, y donde se encuentren, solo tenemos sol. Luz, calor, grandeza, profundidad y distancia! ¿Qué opinan, amigos? ¿No son felices, entonces? ¿No ven todo este magnífico espacio infinito?

Y las rosas, ¿dónde están las rosas?

¿No sienten el beso más alto de la Eternidad rozando su frente? ¿No la oyen exigiendo la corona de la novia?

* * *

¡Oh! ¡Qué pobre, qué miserable fue esa tierra árida donde una vez vivimos! ¿Todavía la recuerdan, mis amigos?

¡Allá abajo el sol salió y la noche cayó! Allá abajo los hombres miden el tiempo. ¡Oh! ¡amigas, amigos! ¡Soy asaltado por una compasión infinita por esa pobre tierra

No… vámonos a olvidar.

* * *

¿Cuántos miles de años serán, amigos míos, que flotemos en las olas de estas vastas profundidades que se elevan hasta las regiones del sol; por encima del sol? ¿Y cuántos miles de años viviremos todavía?

¡Oh! ¡alegre Eternidad, sin fin, feliz ahora!

Fragmentos inéditos
en la vida de Novatore

extraído de Editorial Vórtice

¡Stirner! (por Laurance Labadie)

¡Stirner!
(por Laurance Labadie)

No hay muchas personas que puedan entender inteligentemente a Stirner. La razón es la “ética judeo-cristiana” que domina los puntos de vista de las personas en el hemisferio occidental. No son más que moralistas. Mientras que Stirner es ante todo un amoralista. La tesis básica de su punto de vista sobre la motivación de los humanos es el interés propio. Y el interés propio es en su mayor parte un impulso amoral. Es intrínsecamente una filosofía de conveniencia: uno hace lo que requieren las circunstancias para mejorar la voluntad de vivir. Esto puede o no puede ajustarse a algún complemento moral. Y ninguna cantidad de adoctrinamiento moral va a disuadir al individuo de aprovechar las circunstancias que lo confrontan. Que otros hagan lo mismo.

Sólo en el plano idealista el interés de la “sociedad” coincide con los intereses respectivos de los individuos que lo componen. El uso elemental de la inteligencia de uno sugiere que, por ningún otro motivo, se pueda entender el curso de la historia. Tampoco puede explicarse ninguno de los crímenes comunes por ningún otro criterio. El fraude, el engaño, la coerción, el robo y el asesinato -ya sea a pequeña o gran escala- siempre están motivados por el impulso de mejorarse a uno mismo. Y el incompetente físico, mental y “espiritual” es el primero en buscar algún poder trascendente para cuidarlo (el ideal de Dios). Y mientras que el sentido común debería sugerir a cualquiera que, si se le otorga poder a alguna “autoridad” para cuidarse a sí mismo, es una conclusión inevitable que dicho poder se usará en primera instancia para engrandecer el bienestar del poder-poseedor.

Creemos que el hombre es malvado y, sin embargo, elegimos a algunos para que gobiernen sobre otros. ¿Quién, aparte de un bobo adoctrinado, se suscribirá a tal esquema? ¡Y sin embargo nos encontramos con la práctica de un fenómeno mundial virtual!

Ante esta superstición casi universal, la voz de Stirner llega como un soplo de aire fresco. Es debido a que esta advertencia de cuidarse a uno mismo enfurece las esperanzas supersticiosas de puntos de vista de manada como el comunismo, el socialismo y el colectivismo en general, incluidos los piadosos fraudes que afirman creer en la “iniciativa libre”, todos moralistas. ¿Cómo podrían estas patéticas criaturas estomacales incluso entender a Stirner? La razón de ser de la manada o el impulso colectivo debe buscarse por otro motivo que no sea el interés individual. Para esto hay un razonamiento.

A pesar de que Stirner destacó el hecho de que el “ego” no era una generalidad abstracta, que había tantos “egos” como individuos, y que cada ego era diferente – los socialistas, incluso de la variedad marxista, tenían que insistir de otra manera para descartar a Stirner como un metafísico. Marx, que era un teólogo, si es que alguna vez hubo uno, tuvo la indigna habilidad de pretender mantener las ideas de sus oponentes, y luego usar estas ideas para refutarlas, imputando así a sus oponentes el opuesto exacto de lo que creían. Este es el papel del embaucador ideológico, a menudo desconocido para sí mismo.

Lo que entra en el estómago de un hombre no nutre a otro hombre, y en una circunstancia de absoluta escasez, la moral se mete en el interior. Conflicto en los intereses de los hombres y resulta revuelta. Es inherente a la situación, y los cristianos y los comunistas, ambos moralistas, se enfrentan a una situación en la que sus “mandamientos” bien hechizados se agitan en la brisa. Y son tan víctimas de una situación como cualquier otra persona. De hecho, la mayor cantidad de matanzas al por mayor ha sido cometida por cristianos y comunistas. ¿Qué comunista no creyó que su utopía idealista no tuvo que surgir después de un holocausto revolucionario en el que los malos tuvieron que ser eliminados por los buenos? Es en este contexto que los enfrentamientos violentos actuales y la inminente masacre mutua encuentran su razón de ser. El hombre es víctima de la costumbre y del institucionalismo.

Diciembre 1966

de Romper Lo Sagrado

¿QUÉ HA HECHO DIOS? (por Laurance Labadie)

¿QUÉ HA HECHO DIOS?
(por Laurance Labadie)

A veces me pregunto qué estuvo haciendo Dios durante los eones y los eones, hasta el infinito, antes de que de repente concibiera la idea de crear un glóbulo y poblarlo con lunáticos. También me pregunto por qué nos eligió. Realmente proporciona una fuente inagotable de asombro por qué un individuo así (¿o son tres?), con poder infinito, conocimiento infinito y bondad infinita no utilizó estas cualidades en su trabajo. ¿Estaba cansado? ¿Necesitaba diversión? ¿Tiene impulsos sádicos? ¿Estaba aburrido por los largos años de nada?

¿Por qué envió a su propio hijo a este planeta para ser asesinado y comido? Eso parece ser una idea inusual. ¿Se cansa Dios de la perfección y quiere observar la incongruencia en acción? No, eso no puede ser, porque, sabiéndolo todo, debe ver los resultados de antemano.

Tal vez haya hecho en su día muchos mundos. Mundos cuadrados, mundos triangulares. Mundos secos y húmedos; luz y oscuridad. Tal vez los haya hecho de un tipo que ni siquiera podemos imaginar. ¿Qué urgencias le satisface en sus infinitos experimentos? Sin embargo, él debe saber, ya que lo sabe todo.

Debe ser terriblemente aburrido ser Dios. Como él es todo lo que podría ser, no hay espacio para mejorar. Él tiene menos posibilidades que nosotros al respecto. ¿Está solo, sin compañeros?

Sí, ser Dios es ciertamente algo, pero me pregunto ¿qué? A menudo reflexiono: ¿Qué hace temblar a Dios? Esa es probablemente la pregunta que se le hizo a la esfinge, y por qué la esfinge estaba hecha de piedra sin voz.

1961

de El mundo como lo conocemos….

La Violencia del Corazón (por Shaughnessy)

La Violencia del Corazón
(por Shaughnessy)

No pierdas la violencia que habita tu corazón
Es el poder que encendió
las primeras estrellas
Que las dividió y moldeo los planetas
Formó las galaxias y dio forma a la infinidad de mundos del universo
Fluye de aquella ancestral fuente y te une a la feroz vida del cosmos
A todo aquello en el mundo que es aún salvaje y hermoso
Y a pesar de que los hombres se han deformado a sí mismos
Torciendo su naturaleza al servicio de espectros
No pierdas la violencia en tu corazón.

Shaughnessy
de En Lo Innominado

Canto y Soledad (por Werkén)

Canto y Soledad
(por Werkén)

Sienten que viven felices en su sociedad
Siento ser más feliz en mi soledad
Aunque a veces te extrañe de mas
Soy un extraño en esta realidad social
Compran, consumen, desechan y vuelven a
comprar.
Y yo robo, le robo al viento sus caricias
Y sé que no son como las tuyas (cálidas)
Pero si algo sé es que soy un individuo asocial
Y a este mundo le dedico mil y una explosión
Explosiones de disgustos, pólvora y fuego…
Y tu amor… lindos recuerdos, deseos,
explosiones, Canto y soledad
(Bellas pasiones)
No me busques en la multitud
Encontrame en un rincón de tu corazón

de Aborigen

Unicidad y Finitud (por Scepticus)

Unicidad y Finitud
(por Scepticus)

Es paradójico que la gente no comprenda sistemáticamente lo que Stirner quiso decir al referirse al individuo como “único”. Estamos familiarizados con el predicado “unicidad” de uno mismo, ya que -si uno reconoce con franqueza la independencia de otras entidades vivientes- una DE ELLAS renuncia automáticamente a cualquier base para caracterizarse a sí mismo como incomparable.

Único simplemente significa que solo hay UN ser en todo el universo que está formulando estos pensamientos y comunicándolos transformándolos al papel. Dado que la palabra única significa tanto “solo” como “inconmensurable”, no puede haber objeciones válidas para describir CUALQUIER criatura como única. A pesar de que parezca muy SIMILAR, anatómica y psicológicamente, a miles de otros. Después de todo, la similitud y la identidad NO son sinónimos.

La experiencia de nuestra propia singularidad no está necesariamente acompañada de sentimientos de arrogancia o, para ir más allá, de megalomanía. Si digo “soy único”, no me estoy comparando con los demás y afirmando que soy superior, simplemente uso una palabra conveniente para hablar de Mí. La palabra “único” se utiliza, sin duda, en un sentido atributivo, pero también (simultáneamente) se emplea en un sentido puramente descriptivo.

Que seamos finitos significa, para muchas personas, que de alguna manera es inapropiado llamarnos “únicos”. Sostienen que sólo somos criaturas perecederas, “representantes de la Humanidad” que debemos aceptar dócilmente nuestra insignificancia y “lugar en el mundo”. Pero si mi vida es algo que cesará por completo en algún momento, esto no destruye ni disminuye en modo alguno mi absoluta singularidad. Después de todo, lo que determina el “valor” (experiencial, egoísta) de una existencia no es su duración sino su contenido. Por lo tanto, es bastante correcto que digamos “Yo soy el Único”, porque esto es, bastante APARTADO de cualquier especulación filosófica, una afirmación indiscutiblemente cierta. Todavía tengo que conocer a MI “Doppelgänger[1]“.

Hay mucha gente que está deprimida al pensar en su inevitable desaparición. Estas personas a menudo dan su lealtad a algún sistema religioso, que les promete la inmortalidad personal. (Esto, se nos dice, es un “deseo espiritual natural”, no “egoísmo”). En contra de esto, el que se mira a sí mismo consciente afirma su mortalidad, no se molesta ni se avergüenza de ella, y se da cuenta de que su “insignificancia cósmica” es solo una frase usada por otros para intimidarlo. El significado que poseo es asunto mío, ya que los demás solo hablan desde afuera, no son co-inquilinos de mi cráneo y mi cuerpo mortal.

Nacemos en compañía de hombres y somos moldeados por ellos antes de que apreciemos la violación intelectual que está ocurriendo, conocida como el “proceso de educación”. Se nos dice que la poca dignidad que poseemos proviene de la “Humanidad”, y que es nuestro deber perpetuar la especie y ceder siempre al juicio de nuestros semejantes. Nuestra vida no es nuestra, ya que no somos sino los receptáculos del “espíritu del Hombre”. No debemos cuestionar el andamiaje conceptual sobre el que descansa la sociedad humana, ya que éste es el tipo de deslealtad e ingratitud más despreciable y suprema. De manera similar, debemos mantener una reverencia incondicional por la “vida” – si, por ejemplo, vemos una película que muestra un pabellón geriátrico y vemos a algunas pobres criaturas viejas que se mantienen vivas (y sufriendo) por la despiadada “compasión” de doctores con conciencias exigentes, no debemos cuestionar eso, dado que desconectar esas máquinas, (se nos dice) constituiría un “asesinato de seres humanos”. Y aquel que está en la cama, ese ego – ¿se consultan sus deseos al respecto? Nada de eso: el “hombre” debe resistir, sea cual sea el elevado precio pagado por las pobres víctimas de los sacrificios en cuestión.

Entonces la red de generalidades y categorizaciones desciende, se estrecha – en una “democracia liberal” no menos que una “dictadura”. Los revolucionarios se sacrifican por “la causa”, los reaccionarios resisten, y el egoísta consciente sonríe, contento con dejar los ideales-fetichistas que le proporcionan entretenimiento barato. Él sabe que no tiene ninguna obligación ni con él mismo ni con nadie más de existir, de convertirse en una máquina de cría, etc., y, si encuentra que la vida no es de su agrado, no ve divinidad en su seno que deba ser celosamente preservada hasta que la “Naturaleza” le permita “deshacerse de esta envoltura mortal”. La insoportable gravedad de la mayoría de los “ciudadanos sólidos” no le afecta, y nadie lo aprisiona en la cárcel de las generalidades, el Alcatraz de las abstracciones.

De Minus One #36
1975


[1] Del alemán. Se usa para definir el doble fantasmagórico o sosías (persona que tiene mucho parecido o similitud con otra) malvado de una persona viva. La palabra proviene de doppel, que significa «doble» y gänger: «andante». El término se utiliza para designar a cualquier doble de una persona, comúnmente en referencia al “gemelo malvado” o al fenómeno de la bilocación (término utilizado para describir un fenómeno paranormal en el cuál un objeto o persona está ubicado en dos lugares diferentes al mismo tiempo) – Nota de Traducción.