ORGULLO… ¿DE QUE CLASE? (León darío)

ORGULLO…¿DE QUE CLASE?
(por León Darío)

¿En que extraña cabeza puede entrar el orgullo de vivir con la luz cortada y con la única iluminación de unas velas encendidas? ¿En que mente enferma puede encontrarse el orgullo de «adulterar» la leche con el agua para que los niños de la familia tengan toda la semana? ¿O «estirar» un paquete de macarrones durante varios días por no poder hacer más y que unos padres se queden sin probar bocado para que sí puedan hacerlo los más pequeños? (estas ahora citadas fueron mis circunstancias personales desde que ingresé en este mundo hasta ya desarrollarme en la adolescencia, circunstancias perfectamente extrapolables por entonces y hoy día a la realidad de millones de familias) ¿Dónde se ha visto el hacer de una forma de vida y presumir como «working class» el soportar a un déspota, psicopático y mierdecilla de encargadillo que se vale de su puesto de «responsable» para hacer de sicariato del patrón o del mando superior inmediato?, ¿el tener que tragar polvo entre las cuatro paredes de una fábrica llegando a casa consumido física y psicológicamente, o tener que funcionar con la velocidad de un robot y con la energía justa para cenar y meterse en una cama? Esto para los comunistas, los anarco comunistas y demás desviados mentales y masoquistas es el «orgullo de clase», el «working class» y el «Proletarian Pride» del que tanto presumen en sudaderas, camisetas y demás parafernalia. Orgullosos y vanidosos ellos son, de vivir en grandes colmenas, en hacer vida entre pandillas callejeras, drogadicción, casas de apuestas en cada esquina, narcopisos, …Para el comunista, tanto «dialéctico» como anarquista tu eres su compañero mientras compartáis esta nefasta situación…para ti quizás algo temporal e incluso accidental y con el objetivo de poder evolucionar y avanzar, en este caso toda una forma de vivir para el todo orgulloso de tener en su presente y futuro ese desvarío que llaman «conciencia de clase»… cualquier tipo de atisbo evolutivo como el mudar con la familia a una casa en el campo en donde los más pequeños, ¡o uno mismo! puedan vivir lejos de la inseguridad, de las drogas, de las pandillas, de la contaminación, de la insalubridad urbanita en definitiva… serán considerados por el «orgulloso proletario» como una traición, como un aburguesamiento; son quienes visten igual, como harapos , son los «revolucionarios» de barra de bar cutre y botellín, los de parque y porro, los panfletarios que reproducen eslóganes, los que conceptúan como tu «hermano proletario» a un tío a miles de kilómetros de distancia por el mero hecho de manejar una carretilla elevadora como la que manejas tu; aunque «tu hermano» sea un individuo entregado a una vida de drogas y consumo de prostitución. Quizás tu también manejes una máquina al exacto ritmo de un robot, tengas que enfrentarte al encargadillo de mierda, y llegues agotado a casa con la justa y precisa energía de entrar en la cama y dormir, todo por «deberes de familia» o subsistencia personal, pero en tu fuero interno lo interiorizarás como si de las labores de un prisionero en un campo de forzados se tratase, no sólo no te identificas en modo alguno con el «orgullo» de tus compañeros sino que trabajarás por tu propia revolución que es una revolución digna y gratificante de la que si que estar orgulloso, una revolución hacía el auto desarrollo y la potencialización personal en donde en todo momento esté la ruptura de esas cadenas de las que los demás hacen no sólo una forma de vida sino un orgullo… ¿de que clase…?

EDITORIALE(Dardi #9)

EDITORIALE
(Dardi #9)

È necessario dare a questo choc una “nota d’eternità”
Gunther Anders

Sono passati più di tre quarti di secolo da quando due città furono spazzate via dalla conflagrazione di una bomba atomica. Non è molto, qualcuno potrebbe ancora ricordarlo, eppure pare che lo slogan “Hiroshima è dappertutto” stenti a essere profondamente compreso in tutto ciò che esso comporta, ora che è, più che mai, così contemporaneo.

Finita la “guerra fredda”, la storia non si era conclusa? Lo scenario globale non si era stabilizzato in uno stato di pace perpetua, tralasciando qualche “scaramuccia” ancora verificatasi nel “sud del mondo”? La minaccia di una nuova guerra in occidente sembrava scomparsa, o sbaglio? Sembrava che la rivalità militare tra i grandi blocchi di potere non fosse più così esplicita e paragonabile a quella del passato. Tutto sembrava scongiurare una situazione di guerra diretta tra più stati. Almeno fino a due mesi fa. Ora beh… La situazione è forse un pochino sfuggita di mano. Nonostante ciò, perchè preoccuparsi degli arsenali atomici, in fondo non c’è alcun motivo di adoperarli. Che importa se le armi nucleari continuano ad essere presenti, incrementate, rinnovate, modernizzate? Così che, grazie ad alcune innovazioni tecniche, non solo è possibile una maggior rapidità nel trasporto delle testate, ma l’intelligenza artificiale anche in questo campo si è sostituita all’umano. Chi potrà mai rifiutarsi di azionare l’artiglieria letale, quando a prendere la decisione sarà un algoritmo?

A quanto pare, da quando questo schifoso torturatore del KGB è al potere, è stata autorizzata la costruzione di missili nucleari, siluri nucleari transoceanici, missili ipersonici e armi nucleari a bassa intensità. Si può davvero escludere che il solo scopo di tale armamentario sia di deterrenza? Il senso comune spinge ogni individuo razionale ad essere scettico nei confronti delle minacce esposte dai rappresentanti dello stato russo riguardo l’utilizzo di armi nucleari. In effetti nessuno degli schieramenti ne avrebbe da guadagnare. Ma in fondo, chi si aspettava che i centinaia di migliaia di soldati russi schierati sul confine con il territorio dello stato Ucraino l’avrebbero valicato per attuare un’invasione “alla vecchia maniera”? Segnali erano chiaramente presenti, data la guerra che da otto anni imperversava nei territori del Donbass. Allarmi ce ne furono, eppure vennero realmente ascoltati? Quanto gli venne dato credito? Forse un incremento del conflitto a tal punto da prendere in considerazione la guerra totale, non sarebbe del tutto da escludere. Lo stato russo per di più non è l’unico a disporre di un arsenale nucleare; chi dice che in un ipotetico scenario apocalittico sia proprio lo zar il primo a premere il pulsante rosso? Forse il male necessario che fece capitolare il Giappone nel 45’ potrebbe essere considerato dalla Nato come l’unica soluzione possibile per fermare il male assoluto di oggi?

Come persona ragionevole credo sia molto più probabile che tutto ciò non accada. Indipendentemente da questo, anche solo una minuscola possibilità che il disastro si verifichi rende la catastrofe presente in ogni singolo momento della mia vita. Presente nelle basi militari colme di armamenti a pochi chilometri da casa mia. Così come ogni centrale nucleare, ogni deposito di scorie, ogni ributtante nocività mi pone al cospetto di una tragica fine. Come rapportarsi con la minaccia permanente dell’eliminazione non solo mia, ma del mio mondo per intero? Quali azioni potrebbero mai risultare eccessive in risposta alla minaccia dell’annichilimento totale?

di Dardi #9

Abuso Infantil vs. Amor Infantil (Feral Faun)

Abuso Infantil vs. Amor Infantil
(por Feral Faun)

Un niño es regañado, restringido, obligado a cumplir con los horarios y las normas sociales, limitado, sobornado con recompensas y amenazado con castigos. Esto se llama amor. A un niño lo besan, lo acarician, lo juegan, lo tocan suavemente y le dan placer erótico. Esto se llama abuso sexual. Algo está obviamente torcido aquí.

Una de las principales dicotomías de esta sociedad es la dicotomía niño / adulto. No tiene base en ninguna necesidad real o forma natural. Es una concepción totalmente arbitraria que solo sirve para reforzar la autoridad.

Ciertamente, los recién nacidos necesitan ser alimentados y vigilados hasta que puedan comenzar a moverse por su entorno con cierta facilidad, firmeza y seguridad. Y a partir de entonces, sin duda es una amabilidad informarles de cualquier cosa que necesiten saber para evitar accidentes y relacionarse bien con su entorno. Pero la estructuración y la regulación que sufre un niño en nuestra sociedad no tiene nada que ver con las necesidades naturales o la amabilidad. Es la lenta destrucción de la libertad del niño bajo autoridad. Desde el momento en que un bebé nace, está en la mano firme de la autoridad. Casi siempre se ve obligado a alimentarse según un horario. Al principio, él / ella comienza a ver que el «amor» de la mayoría de los adultos es algo que debe comprarse con conformidad y obediencia. La sensualidad comienza a ser reprimida por la programación de la alimentación y el uso de pañales y otra ropa, incluso cuando son incómodos. El entrenamiento para ir al baño continúa el proceso. Y la amenaza constante de castigo infunde el miedo necesario para mantener fuerte el proceso de represión sensual.

Todo esto es el trabajo sucio de los padres. Lo que define a un «buen padre” es su capacidad para inculcar esta represión que los hace parecer los monstruos que son. Porque una vez que esta represión está bien comenzada, el niño puede moldearse fácilmente en lo que esta sociedad quiere. La escuela completa el proceso iniciado por el padre. Obliga al niño a lamentar la mayor parte de sus horas del día. La actividad sensual es heterosexual[1] durante este tiempo. Después de la escuela, los padres se aseguran de que los niños hagan la tarea. Este proceso generalmente continúa más allá de la pubertad. Todos estos años de represión y aquiescencia forzada a la autoridad convierten al niño en un adulto (más exactamente, un ground up[2]), lo que, en esta sociedad, significa un esclavo conforme, obediente y usualmente angustiado. Es la naturaleza de este proceso educativo lo que hace que la sociedad defina al amante de los niños como un demonio. Para el amante de los niños, un niño no es un bulto de arcilla para moldear a la voluntad de la autoridad. Es un dios, la manifestación de Eros. El amante de los niños fomenta la libre expresión de la sensualidad del niño y socava todo el proceso educativo. Y el niño, que aún no ha sido tan reprimido como su amante adulto, ayuda a romper la represión dentro del adulto. ¿Cómo podría una sociedad que requiere gruñidos reprimidos, conformes y obedientes tolerar el amor infantil?

Está claro quiénes son los verdaderos abusadores de niños. Los padres y las escuelas violan las mentes de los niños, forzando la culpa y el miedo, la conformidad y la obediencia a la autoridad sobre ellos, reprimiendo su sensualidad e imaginación, su éxtasis erótico salvaje. Pero los niños aún están menos reprimidos que la mayoría de los adultos. Su divinidad aún brilla con una belleza especialmente clara. Porque no son meras arcillas para moldear. Son dioses salvajes y danzantes. Aventurarse eróticamente con los niños es liberador tanto para los niños como para nosotros, los «adultos», que en realidad solo somos niños reprimidos. Es un gran golpe contra la autoridad y una expresión del paraíso. Porque todos somos dioses, y todo placer compartido es una hermosa expresión de nuestra divinidad. Así que peleemos contra los abusadores de niños reales, la familia, la escuela, la iglesia y toda autoridad, y compartamos el placer erótico tan libremente como podamos con los niños. Entonces podemos recuperar nuevamente nuestra propia infancia reprimida y convertirnos en los dioses de belleza y éxtasis que realmente somos.

Rants, Essays and Polemics of
(Diatribas, Ensayos y Polémicas de)
Feral Faun, 1987

(traducción anónima realizada durante el 2019, revisada por EdTS durante el 2022)


[1] En su inglés original Straight-Jacket – un término que se usa cuando una persona homosexual está rodeada por todos lados por personas heterosexuales en un entorno íntimo. Nota de traducción.

[2] Desde el principio, desde cero. Nota de Traducción.

SIDA Como Disconformidad (Feral Faun)

SIDA Como Disconformidad*
(Feral Faun)

*Escrito originalmente “Dis-ease” con guion. El autor hace un juego de palabras donde los términos por separados significan: “dis” negación, por ejemplo, “dislike/disgusto” y “ease” que significa facilidad, simplicidad, incluso confort; y juntos, enfermedad o dolencia. Se optó por el termino disconformidad para darle el énfasis crítico que el autor propone. 

Estamos en medio de una epidemia, una epidemia de ansiedad, paranoia y miedo. Esta epidemia ha sido provocada por la forma en que los medios de comunicación han tratado otra epidemia, la epidemia del SIDA. Los medios heterosexuales (y también gran parte de los medios homosexuales) se han ocupado del SIDA histéricamente, presentando un espectáculo de desastre. Al hacerlo, han promovido la enfermedad.

La imagen del SIDA dada por los medios de comunicación es engañosa. Las verdades a medias, las conjeturas e incluso las mentiras y los encubrimientos están por todas partes. Y esta imagen engañosa hace que el SIDA parezca más poderoso de lo que es.

Se dice que el SIDA es causado por un virus. Esta es una aplicación específica de la mentira que es la base de la medicina moderna. Ninguna enfermedad es CAUSADA por un virus, bacteria u otro germen. Los gérmenes son sólo uno de los muchos factores en la enfermedad. Si CAUSARAN enfermedad, todo el mundo estaría constantemente enfermo porque cada vez que respiramos, respiramos algún germen asociado con la enfermedad. Un virus parece ser un factor en el SIDA, pero sin una serie de otros factores, el virus no hace nada. Poner tanto énfasis en este factor sobre el cual el individuo tiene poco control es promover un sentimiento de desesperanza frente a la enfermedad.

Los medios heterosexuales han retratado al SIDA como una enfermedad homosexual. La misma concepción de una enfermedad gay es absurda. El virus relacionado con el SIDA no va a determinar a quién entra por preferencia sexual. La representación del SIDA como una enfermedad gay es un reflejo de la homofobia. Es un intento de dar una base médica a la concepción social de lo queer como inmoral, malvado y sucio. Pero a medida que se descubre que un número creciente de heterosexuales, al menos una monja célibe y suficientes bebés como para provocar la creación de albergues especiales para bebés con SIDA, tienen la enfermedad, esta mentira mediática no se sostiene.

El SIDA también ha sido presentado como una enfermedad de transmisión sexual, su propagación por medios no sexuales apenas se pasa por alto. Porque el sistema inmunitario debilitado del usuario de drogas con agujas o de la persona enferma o lesionada que necesita una transfusión de sangre es ciertamente mucho más susceptible al SIDA que el sistema inmunitario de una persona sana que disfruta del sexo anal. No se sabe mucho acerca de cómo se transmite el SIDA. Los medios de comunicación se han vuelto locos contra el sexo basándose en algunas conexiones tentativas. Todo lo que realmente ha probado es que el puritanismo sigue siendo la regla social en el ámbito de la sexualidad.

El SIDA es realmente una enfermedad, una manifestación de falta de tranquilidad. Una persona libre de estrés físico y mental no sucumbirá al SIDA ni a ninguna otra enfermedad. En el ambiente contaminado, apresurado y estresante de nuestra sociedad, tal tranquilidad total puede no ser posible. Sin embargo, ciertamente podemos maximizar nuestro nivel de facilidad. Pero el tratamiento del SIDA por parte de los medios de comunicación no ha tenido como objetivo la maximización de la facilidad; ha tenido como objetivo desarrollar un espectáculo horrible que aumenta la ansiedad y el estrés y, por lo tanto, aumenta la enfermedad.

Entonces, ¿cómo contrarrestar la enfermedad que los medios han elevado a un nivel tan alto? ¿Cómo llegamos a experimentar la facilidad? La manifestación física de la tranquilidad es la salud. La salud no es la mera ausencia de enfermedad. Tampoco es una estricta reglamentación de la dieta y el ejercicio que puede convertirse en una fuente de estrés y malestar. Más bien, la salud es ese sentimiento de equilibrio extático y vibrante que fluye a través del cuerpo libre de estrés. Ya que es el estado natural de nuestro ser físico, viene fácilmente. La dieta saludable es aquella que da placer desde que se empieza a comer hasta que se elimina lo último que no se incorpora al organismo. El ejercicio saludable es cualquier actividad física que te da placer. No hay necesidad de compulsión o regimentación, ya que escuchar a tu cuerpo te conducirá a la salud.

La tranquilidad mental sólo puede manifestarse plenamente en ausencia de represión. La representación que hacen los medios del SIDA ha sido un llamado virtual para aumentar la represión sexual. Solo en la franja radical de los medios gay se ha presentado la idea del sexo seguro no como una lista de «no», sino como una aventura en la exploración de nuevas formas de placer erótico. Pero en su mayor parte, la concepción de los medios de «sexo seguro» es negativa y represiva, una reafirmación de una ética sexual puritana. Tal represión no evitará la enfermedad; causará una enfermedad mental que abre el cuerpo a la enfermedad física.

El SIDA es disconformidad. Este es un aspecto esencial del SIDA sobre el cual podemos tener control. Podemos maximizar la comodidad abriéndonos al placer. Expandir los reinos de la expresión erótica, no limitarlos en nombre del «sexo seguro», es lo que nos liberará de la enfermedad. Los medios de comunicación que fomentan el miedo nos han mentido. Si nos negamos a sucumbir a sus mentiras y nos entregamos al placer sin reprimir, la salud será nuestra y el SIDA será derrotado.

Diatribas, Ensayos y Polémicas
de Feral Faun, 1987

[Traducción anónima realizada durante el 2019, revisada por EdTS durante el 2022]

Editorial (Dardi #5)

Editorial #5
(Dardi)

Lo que está pasando no se puede comprender. Al contrario, cuanto más incomprensible se vuelve, mejor. ¿La comprensión no va con frecuencia acompañada de la justificación de algo? Comprender, en este sentido, se convierte en identificarse. A ningún ser humano que entienda lo que es el horror se le ocurriría vestir las ropas de Hitler, Goebbles y Eichmann o, más democráticamente, un director de prisión, un juez o un policía. Sus palabras y sus actos no pueden asociarse a instantes de sensibilidad. Esto alivia a las personas, las salva para no hundirlas.

Tenemos ante nosotros un mundo moderno de muerte, explotación y opresión. Es indigno y aterrador, pero se inocula en nosotros, racionalmente. Se comprende, la mayoría de las veces, hasta el punto de casi aceptarlo. El odio de un nazi, de los que mataron a Stefano Cucchi[1] o de los que bombardean poblaciones enteras no roza a las personas sensibles. Este odio está fuera de cualquier dignidad que pueda llamarse humana, incluso más allá del horror mismo. Si no podemos entender este mundo en su totalidad, podemos ver de dónde nace y actuar en consecuencia.

Si la comprensión está fuera de alcance (¿o fuera de tiempo?), el conocimiento se vuelve ineludible. Lo que sucede hoy es un eterno retorno de lo que ya sucedió. Meditar sobre las diversas formas de totalitarismo, como saborear la belleza de la poesía, está al alcance de cualquiera. Cualquiera puede reconocer que Hitler y Mussolini cuando hablaban públicamente (hoy los diversos poderosos y virólogos a cuestas lo harían en streaming) eran creídos, aplaudidos y venerados. Eran líderes carismáticos que poseían credibilidad no por las cosas que decían, sino por la sugestión que provocaba su estatus de poder, su elocuencia, su forma de vacunar y curar cualquier virus de revuelta que pudiera sacudir el orden y la disciplina, primero en las palabras y luego en los cuerpos. Sus opiniones eran brutales e inhumanas, pero tenían millones de fieles dispuestos a morir para mantener en marcha su atroz máquina mitológica. Quienes cumplían las órdenes, como los que hoy controlan cualquier certificación, no eran monstruos. Ayer como hoy, los que hacían ordinario el terror eran seres cualquiera. La brutalidad de los que están a cargo existe incluso hoy. Aparece raramente, surge poco en la superficie y, a menudo, se trama detrás de escena. Está claro que la llamada gente común es aún más peligrosa para cualquier anhelo de libertad. A veces se convierten en subordinados dispuestos a obedecer sin hacer preguntas, casi siempre se convierten en personas sensatas convencidas de que cada decisión tomada desde arriba fortalece el cuidado de cualquier individuo. Quien con un simple gesto como revisar un Código QR no puede entender cuánto control hay o quien, en un abrir y cerrar de ojos, acepta todo lo que se le ordena, hasta el próximo almuerzo frugal del Ministerio de la Verdad. La servidumbre participativa siempre ha reflejado la monstruosidad de la dominación.

Es necesario, y existe la extrema necesidad, desconfiar de quien quiere persuadir, sin reflexionar, para colarse en el pensamiento de los demás sólo por ser un líder carismático o un experto. Debemos ser cautos a la hora de delegar nuestra voluntad y nuestra forma de pensar.

El problema no está en creer si un oráculo es verdadero o falso, sino que uno podría captar la singularidad de uno desconfiando de todos los oráculos. Aunque cualquier talismán embriague el vivir con su despiadada sencillez, aunque se inyecte gratuitamente para sobrevivir en la sociedad de la libertad consumible como cualquier mercancía. Es mejor, entonces, dedicarse al estudio, a la discusión, a la imaginación de otros mundos: a generarlos y a tientas para crearlos.

Se vuelve completamente intuitivo que está naciendo un totalitarismo con rostro tecnocientífico, dejando atrás las secuelas de intolerancia, opresión y servidumbre. Su nacimiento entra por una puerta hasta hace poco insospechada y se hace llamar con otros nombres. Refuerza el espectáculo brutal al hacer incomunicable el otro pensamiento. Esto también podría desencadenar una guerra civil como para demoler todos los refugios posibles imaginados. El Estado sobrevive en los medios digitales, oscilando entre una afirmación pacificadora sin precedentes y una feroz inquietud de la vida producida para hacer reconocible sólo la sobrevivencia, distrayendo hasta a los espíritus más indómitos de la posibilidad de imaginar lo que podría ser diferente.

¿Cómo hacer? ¿Escapar o tratar de romper ardientemente con el horror de la vida cotidiana?

de Dardi #5


[1] Stefano Cucchi fue detenido en Roma el 15 de octubre de 2009 por un delito menor de tráfico de drogas. Una semana después, fallecía en un hospital carcelario tras haber sufrido una brutal paliza en su paso por comisaría. Tras cientos de horas de procesos, 10.000 páginas de sumarios y la 140 personas que tuvieron contacto con él durante esas horas no ayudaron a concluir lo que parecía lo más evidente para su familia y para casi todos en el país a juzgar de cómo estaba en su última semana, muy delgado, con dos vertebras rotas, todo el cuerpo amoratado y llevaba días pidiendo que le trajesen sus pastillas para la epilepsia. Los «expertos» a cargo conjeturaban otras causas de muerte como hipoglucemia, caída accidental, desnutrición, ausencia de tratamiento y epilepsia. En estos nueve años, las sentencias han culpado y luego absuelto a médicos y guardias carcelarios. Recién en 2019, Francesco Tedesco, uno de los cinco carabinieri acusados, y que presenció la brutal paliza que mató lentamente a Stefano durante una semana, ha acusado a los responsables. Fuente: http://www.eulixe.com – Nota de traducción.

Editorial (Dardi #8)

Editoriale
(Dardi #8)


Ogni sostanziale mutamento del sistema tecnico comporta una trasformazione non solo dell’apparato produttivo ma anche del contesto sociale e culturale. Allo stesso modo questo ragionamento potrebbe essere applicato all’inverso, ma in questa sede non c’è alcun interesse a discutere di cosa avvenga prima e cosa invece segua di conseguenza. L’importante è prendere in considerazione questa premessa. Quando il paradigma attraverso cui sono gestiti i processi produttivi si modifica, ciò ha delle conseguenze anche per chi desidera un mondo altro.

Tanto per fare un esempio vetusto: lo smantellamento delle grandi industrie e delle catene produttive ha ridotto drasticamente l’autonomia del lavoratore. Gli sfruttati si ritrovarono a produrre un oggetto non più pronto all’uso, ma una componente di cui spesso neanche potevano conoscere la destinazione. Di conseguenza, l’autogestione del lavoro divenne un proposito irrealizzabile (che se ne fa il “movimiento rivoluzionario” di un pezzo di microchip o di un bullone di un trattore) e lo sciopero generale prese le sembianze di un fantasma.

Oggi quel processo chiamato digitalizzazione rende l’autonomia degli individui un’aspirazione ulteriormente impossibile. Fino a qui niente di nuovo. Già un punto di non ritorno lo si era oltrepassato da tempo e l’attuale forma di dominio che caratterizza l’esistente non può che essere attaccata e distrutta in toto, perchè nulla delle sue caratteristiche può essere fatta propria senza accettarne il complesso con cui si trova intrinsecamente in relazione. Ma se il fine resta sostanzialmente lo stesso, il metodo per ottenerlo occorre essere ridiscusso e se possibile affinato.

Oggi un processo apparentemente inverso sta avvenendo. Di fronte all’imprevedibilità ambientale, così come ai possibili conflitti geopolitici, ogni sub-unità del sistema tecno-economico globale, delineata dai confini di stato o da un area pluristatale di influenza, ambisce a una maggior indipendenza. Ciò lo si può riscontrare a partire dal fattore che inevitabilmente sorregge e alimenta il sistema, overo la produzione energetica e la sua gestione. La “diversificazione” delle fonti, in particolare l’utilizzo di fonti rinnovabili va in questa direzione, ma ancora più significativo è forse il modo in cui l’energia viene immagazzinata, trasmessa e redistribuita. La chiamano “smartgrid”, termine che dai progetti di ricerca comincia ad essere sulla bocca di ministri e propagandisti aziendali. In sostanza tale configurazione del sistema consiste nello smembramento dei grandi centri di produzione, distribuzione e accumulo di energia in piccole unità maggiormente indipendenti, ma allo stesso tempo comunicanti tra loro, in modo che l’una possa adempiere se necessario alle mancanze dell’altra. Il brulicare di nuovi impianti fotovoltaici, idroelettrici, eolici, geotermici, così come di piccole sottostazioni o impianti di accumulo (quali le colonnine di ricarica delle auto elettriche), fa parte di questo modello di sviluppo, tramite cui il sistema energetico è in grado di assicurarsi un maggior livello di omogeneità nelle diverse aree produttive e di sicurezza nell’alimentazione dei consumi.

Ostacolare questo processo in grado di garantire maggior stabilità al sistema è oltremodo auspicabile. Ciò che collega queste “isole energetiche”, solo apparentemente autosufficienti, è ciò che le rende funzionanti. Un sistema sempre più decentralizzato e polverizzato impone un intervento continuo e una conflittualità permanente. L’agire per essere pericoloso dovrebbe diffondersi esponenzialmente in modo imprevedibile, affinchè una serie di sabotaggi senza tregua possano minare l’operatività del sistema, lasciando maggior spazio all’emergere della sedizione ovunque la quotidiana sopravvivenza venga compromessa. Perciò ogni organizzazione strutturata si dimostra inadeguata. Al suo posto, piccoli gruppi ed individui autonomi, in grado di comunicare e trasmettersi conoscenze e abilità, cosicchè ogni singola esperienza possa essere un elemento di ricchezza per un arcipelago di sovversive. Nessun programma o ricetta per il caos. Nulla di così innovativo, se non che, tale approccio sia stato recentemente fatto proprio solo da pochi individui (da quel che vi è possibile intravedere in questo mondo dell’immutabile).

Cosa potrebbe accadere se si diffondesse esponenzialmente in ogni luogo, aldilà di ogni confine geografico o culturale che sia? Come far sì che ciò avvenga è forse il principale interrogativo da porsi.

di Dardi #8 

Yo y Después Yo (An Individualist)

Yo y Después Yo
(por An Individualist)

Me separé del rebaño, dejé atrás las falsas amistades y las hipócritas relaciones de camaradería. Me cansé de las buenas y normales reuniones sociales que impone la civilización. Reuniones basadas en el consumo de alcohol, drogas, charlas muertas y repetitivas, ¿y todo para qué? Simple, para continuar una relación vacía. Como individualista con tendencias eco-extremistas, me declaro enemigo de cualquier droga (legal o ilegal) que domestique mis instintos salvajes y violentos. Ser consciente y estar preparado para cualquier cosa: la vida es caótica y una vida inmersa en el ataque a la civilización tecno-industrial lo es aún más. Emprendo una guerra contra mi yo, el yo de hace algunos años. El que creyó en la farsa de la esperanza revolucionaria, que gastó todas sus fuerzas físicas y psíquicas tratando de despertar al pueblo. Me cansé de esperar en revolución. Abandoné esa idea que ahora me enferma. Las palabras revolucionarias solo sirven para llenar la boca de los izquierdistas, o de algunos otros anarquistas sedientos de atención. Cuando hablo de revolución no me refiero sólo a lo que hablan los comunistas o anarquistas que buscan la expropiación de fábricas, colectividades, asambleas, etc. Me refiero también a la idea ilusoria del primitivismo, que a en este punto de la historia es sólo un sueño, algo muy utópico. Estamos en una civilización que depende de la tecnología hasta para la más mínima acción, donde los instintos salvajes han desaparecido casi por completo. Para esta civilización que es tan ajena a la naturaleza es imposible tener esa regresión a las formas de vida más primitivas. Cuando las nuevas tendencias son el altruismo, el apoyo al prójimo y el humanismo, me alejo cada vez más de lo humano. Su altruismo hipócrita sólo se basa en buscar la aceptación de la sociedad en la que existe el “altruista”, o en el tipo de camino más enfermizo. El altruismo a cambio de “me gusta” son el pan de cada día de este territorio. Ha triunfado la dominación total, los adolescentes destrozando sus cuerpos cada día con decenas de vicios, con aspiraciones decadentes de tener el mejor Smartphone, el mejor coche, la pareja con el cuerpo más bonito. ¿Este es el salto del progreso humano? ¿Amargo? ¿Pesimista? ¡Sí! Es imposible ser feliz en este mundo gris que nos asfixia, que tiene un impulso implacable de matar a la Naturaleza Salvaje. Los hipercivilizados bajo la bandera del progreso gritan ferozmente con cada una de sus repugnantes acciones: “¡Que continúe el exterminio de lo natural!”.

“¡Yo y después yo!” Grito tratando de acabar con mi domesticación, rompiendo los lazos de relaciones inútiles, lanzándome de cabeza a la guerra contra la civilización y sus esclavos. Contra su colectivismo, su altruismo y humanismo. ¡Muerte a las relaciones fundadas en la hipocresía! ¡Larga vida a las afinidades sinceras! Mis aliados que pelean conmigo esta guerra ya perdida saben: para mí siempre seré yo antes que ellos, y viceversa: su yo antes que mi yo. Así seguiremos siendo individuos amorales y egoístas.


-An Individualist
De Invocation Vol II
(impreso en marzo de 2018)

[Traducción realizada durante el 2022]

Una Aproximación Extramoral a la Artificialidad (Anónimo)

Una Aproximación Extramoral a la Artificialidad
(Anónimo)

La ley social es un sistema de reglas impuestas a la mayoría de las personas civilizadas al nacer. Es un conjunto de reglas que rigen cómo se debe vivir para que una sociedad funcione: no robes, sé una buena persona, trata a los demás como quieres que te traten a ti mismo, todos somos iguales y si podemos dejar de lado nuestras diferencias y trabajar juntos, viviremos en una utopía dorada. Estas leyes son una mezcla de la espuma burbujeante de la doctrina judeocristiana tradicional y el humanismo liberal moderno. Es la mayor estafa de todos los tiempos, el engaño maestro, un sistema de mentiras envuelto en un bonito paquete y llamado civilización. Es como ser cogido por un cerdo vestido de monja.

Luego está la ley natural, la ley real, la naturaleza primitiva del hombre. La parte de nuestro cerebro que se desarrolló durante miles de años sobreviviendo a glaciaciones, sequías, selvas, desiertos, plagas y guerras. Es el cerebro de lagarto, el cerebro animal, la parte de nosotros mismos que impulsa el instinto y el comportamiento en el nivel más profundo.

En nuestra ignorancia, pensamos que estamos a un nivel de distancia de las bestias de la Tierra. Cualquiera que haya tenido alguna vez mascotas o incluso haya estado en la naturaleza sabe que hay una ley salvaje que impera por encima de todo: supervivencia del más apto, nadar o hundirse, aprender a volar o morir en el intento. «Victoria o Valhalla».

Esto no quiere decir que el altruismo en algún nivel no exista. Los experimentos han demostrado que los ratones arriesgan sus vidas para liberar a sus amigos del cautiverio. Los bonobos de las tribus compartirán su comida entre ellos. Un perro puede adoptar a un gatito huérfano como propio y cuidarlo.

No digo que la bondad no exista en nuestra naturaleza primitiva. Sin embargo, las reglas de la sociedad civilizada son una farsa. Las reglas escritas en tablas de piedra y ordenadas por «dios» estaban destinadas, por supuesto, a las personas en los peldaños más bajos de la escala social, no a los ricos y poderosos.

Si nos fijamos en la demografía social de hoy, son los pobres los más religiosos y los ricos los menos. Los ricos mentirán, robarán y oprimirán a cualquiera que se interponga en su camino; esto se llama vivir según la ley natural.

La ley natural es viciosa. Es la madre que machaca y critica, que señala tus mayores inseguridades con una carcajada y una sonrisa maliciosa. Ella no es la amorosa madre Tierra de las flores, los abrazos y los dulces. Ella es Kali en una revuelta, quemando el bosque cubierto de maleza. Ella colérica y celosa Hera, atormentando y destruyendo a los que se oponen a ella. Su compasión es grande para quienes la respetan, pero su ira es la muerte sentida mil veces en un tsunami.

Así que nos movemos en nuestra vida diaria, hablando, actuando y respirando según la ley social, cuando en lo profundo de nuestra mente subconsciente estamos viviendo según la ley natural. ¿Por qué el hombre establecido con una esposa y una familia lo arriesga todo por una noche de pasión con una mujer joven y hermosa, incluso cuando sabe que las repercusiones podrían ser la soledad, el divorcio y los interminables pagos de pensión alimenticia? ¿Por qué la mujer “felizmente casada” con un hombre sensato y práctico lo sacrifica todo para huir con una bestia menos civilizada? ¿Por qué los líderes de los países llevan a su gente a la ruina con deudas interminables y guerras en busca de riqueza, incluso cuando ellos mismos están en riesgo?

Los tontos y los idiotas se rascan la cabeza. Mandíbulas abiertas. Atónitos. De pie como una bandada de vaginas abiertas. Un signo de interrogación que permanece en el aire como un hedor estancado.

Al comienzo de nuestras vidas nos colocan en un tablero de ajedrez, pero se nos dice que es un tablero de damas. Como peones obedientes, nos concentramos en avanzar una casilla a la vez, solo para sorprendernos y horrorizarnos cuando la torre cobra nuestras vidas con un barrido limpio. ¿Cómo pudo hacer eso? ¿Eso no fue justo? ¿No puedes ir todo el camino a través del tablero? Claro que puedes, cuando te das cuenta de qué juego estás jugando.

Así que despierta. Estás en la jungla bebé. Como simios ahí es donde empezamos y nunca nos fuimos realmente. Claro, podemos ser lo suficientemente inteligentes como para construir pequeñas casas y pequeñas carreteras ordenadas y suburbios cercados en los que dividir nuestras falsas y ordenadas vidas.

Pero la civilización tal como la conocemos tiene solo 5.000 años. La sociedad industrial moderna tiene sólo 200 años. Las leyes reales del hombre se establecieron durante los 40.000 años de nuestra existencia como bestias, e incluso las leyes de los simios antes de eso se han mantenido.

¿La psique humana cambiaría tan rápido para adaptarse a las leyes humanitarias, liberales y cristianas del país? Tal vez cuando cortas los genitales y lobotomizas la mente. ¿Por qué cree que los antidepresivos son tan frecuentes en la sociedad actual? ¿Por qué crees que la gente tiene que ir a terapias costosas para sus matrimonios y vida sexual blanda?

Así que despierta del engaño. Todo lo que te han dicho es mentira. Date cuenta de qué juego estás jugando y juega bien. No hay iguales. Sólo ganadores y perdedores. ¿Eres el lobo o su presa?

-De Invocation Vol I
(publicado en marzo de 2018)

[Traducción realizada durante el 2022]

Notas Sobre Individualismo (E. Bertran)

Notas Sobre Individualismo
(por E. Bertran)

Para mí, interesarse por uno mismo es la cuestión más importante y legítima de la vida, el mayor problema que un individuo humano puede estudiar y defender, el primer punto y principio que nunca debe perder de vista, no importa cuál pueda, o deba, ser el interés de la comunidad en la que vive. Creo que el interés del individuo prevalece sobre el de la comunidad. El individuo primero, la comunidad después – siendo la comunidad simplemente el conjunto de los individuos que la forman.

Un filósofo sabe que el Derecho: Dios, el Mal, lo bello, lo feo, etc., no existen de manera fija y definible. Son condiciones relativas cuyo significado permanece dudoso e indeciso. No se trata de “derecho”, no se trata de “moralidad”, de manera real y absoluta. Un individuo no tiene más derechos que obligaciones, deberes, privilegios, licencias, inmunidades. Simplemente tiene que moverse de un modo u otro, en la dirección más favorable que elija y sea capaz de hacerlo, incluso de forma nociva o dañina si por casualidad elige ese curso. Puede ser un tonto o un inteligente, ganar o perder después de haber decidido qué es verdad y cuál es su propio interés. El individualista consciente sabe cuál es su verdadero interés, o debería saberlo. No está obligado a nada, pero puede dar su vida si así lo decide. Es el ser humano más responsable que existe.

A partir de nuestras premisas, ya puede parecer que un individualista anarquista provisto de tal punto de vista puede alcanzar plena libertad para pensar, elaborar, juzgar y concluir un argumento. No quiero decir que esté obligado a tener razón todo el tiempo, sino que su método de razonamiento puede ser aceptado como el más libre, el más seguro y el mejor razonamiento que un hombre inteligente de nuestra época y tiempo puede emplear para establecer un parte de las verdades que estamos proponiendo aquí.

Consideremos el hecho de que tal ser humano razonador está práctica e integralmente libre de nociones espirituales o religiosas, que no sigue ninguna secta, partido u organización política idealista; que no tiene a nadie por encima de él que lo obligue a creer algo que dicen ser La Verdad; que este incrédulo incluso admite que no sabe nada con certeza y se ha convertido en un completo escéptico, colocándose fuera del mundo creyente. Este hombre, pues, que sabe que la Verdad no existe, ha aceptado el individualismo.

El anarquismo significa libertad (absoluta, integral), rechazando a la autoridad. Un anarquista aspira al autogobierno. La palabra no tiene nada que ver con desorden o confusión, significando ausencia de gobernantes. Como una especie de partido político, el llamado movimiento anarquista actual en realidad trata de luchar contra las fuerzas políticas que constituyen el estado nacional. Al no creer en la política, éste no tiene futuro y se ve reducido o impulsado a predicar una revolución que evidentemente está abocada al fracaso. Hoy en día representa una mera pérdida de tiempo y no molesta en lo más mínimo al Estado. Los responsables lo tratan con desdén y tienen razón – no es “peligroso”.

El movimiento anarquista que tengo en mente se basa naturalmente en el individualismo. Mi anarquismo no es un sistema espiritualista. Contempla una gradual y total emancipación intelectual en todos los campos.

El fin -si se quisiera un fin- es ayudar al individuo a alcanzar la emancipación real y práctica. Mi propósito aquí no es ofrecer un plan para una nueva e imaginativa sociedad humana concebida absurdamente para personas que no existen ni existirán nunca. La anarquía y el anarquismo son eternos, no tienen un final a la vista, ninguna revolución final en perspectiva, solo las investigaciones. La acción puede resultar incidentalmente, pero no se contempla ninguna revolución perfecta. Por supuesto, si aparece una revolución, los individualistas pueden o no decidir participar, y una inspiración individualista puede contribuir a ciertas decisiones, pero como movimiento político el individualismo no existe. Lógicamente hay que entender que un anarquista no puede pertenecer a ningún partido ni a ninguna formación política autoritaria.

Desde mi punto de vista anarquista individualista, me consiento para asociarme con algún grupo, círculo o asamblea intelectual, pero nunca para servirlos y obedecerlos pasivamente. Ha sucedido alguna vez que algunos de estos grupos anarquistas individualistas parecieran autoritarios, incluso sectarios, pero en tal caso puede ser considerado como un mero sistema de acción tácticamente necesario en una simple o temporal lucha contra una posible reacción. Muy a menudo tal actitud disciplinada ha sido causada por la necesidad de observar una pureza relativa con miras a evitar una desviación amenazante de un plan de acción surgido del grupo.

Considero que el anarquismo ocupa una posición única en el campo filosófico y que un examen imparcial de sus principios básicos bastaría para establecer su posición en el conjunto de la agitación social. Para mí no puedes muy bien pretender ser anarquista a votre facón, es decir a tu manera. Para mí eres anarquista o no. No podrías, por ejemplo, pretender ser un anarquista patriota, un anarquista cristiano o un anarquista fascista… esto sería una tontería.

El individualismo comenzó en el comienzo mismo del pensamiento humano, incluso antes de Epicuro o Demócrito. Llegó a Herbert Spencer, Schopenhauer, Nietzsche y Stirner, y en nuestro propio tiempo a Palante, Sartre y muchos otros que podría citar si fuera necesario. Ciertamente, los griegos ya habían establecido adecuadamente las verdades necesarias para elaborar una filosofía permanente, que ahora se ha completado y está lista para ser propuesta, examinada y aceptada, o al menos considerada, por todos.

(5/08/1966)

de Minus One #18

[traducido por EA para el blog EdTS]

La Iglesia de la Anarquía (Egola)

La Iglesia de la Anarquía
(por Egola)

Avanza la iglesia de la anarquía con sus predicadores de la ética y la moral.

Ya en su momento los frailes anarquistas y sus seguidores -los Reclus, los Kropotkins, los Malatestas- condenaron cuales jueces las actitudes de los individualistas amorales e indiscriminados. Pero ya no son aquellos tiempos donde el vigilante debía enviar correspondencias o directamente viajar de lugar a lugar para difamar a alguien como lo hizo Bakunin resentido por la convicción -o amor no correspondido- de Nechayve. No. Hoy los cobardes apóstoles de esta vieja iglesia practican el escarnio virtual y público cuál juez de tribunal… ¡Irónico! ¿Qué pretenden del Juicio los supuestos anti-jueces? ¡Qué pena me dan los débiles con ansias de Poder! Sus grandes incapacidades para potenciar su fuerza y expandirse hacen que tengan que recurrir al método del policía para… ¿Sentirse más vivas?

En realidad, me dan risa. Los de antes y las de ahora.

Avanza la iglesia de la anarquía y en santa inquisición nos pretenden -a los “no éticos”- llevar a la hoguera de la moral para consu- mirnos en las llamas sagradas de la Verda- dera Anarquía. Pero nosotras, cómplices de las auténticas Brujas, no servimos de leña a ningún fuego que no sea el que nos consume en placentero Yo.

* * *

Avanza la iglesia de la anarquía. Y hasta en el viacrucis de los encapuchados se hace presente: ¡No rompan, no destrocen! Pero incluso los llamados insurreccionalistas que todo lo rompen, que todo lo destrozan se arrodillan en el altar de la moral anarquista cuando las pasiones desenfrenadas o el instinto salvaje brota del interior.

¡No liberes tus pasiones! Dice la Ética Antiautoritaria.

¡Controla tus instintos! Dice la Moral Anarquista.

* * *

La crucifixión del escrache es la nueva misa de las monjas anarquistas. Pero ¿Qué pretenden de la Crucifixión las supuestas no-cristianas? ¿La salvación? ¿El abrazo de Emma Goldman o Louise Michel en el cielo?

* * *

Avanza la iglesia de la anarquía y pretenden que nuestro abismo donde hierven las pasiones, los instintos, los deseos y los apetitos sucumba ante el sermón del feminismo radical, del veganismo ético, del anarquismo humanista y social.

Pero somos incorrectos, irreverentes, inadaptados y sobre todo sacrílegos.

Asi que, ¡saquen a la luz su policía interno y juzguen, escrachen y agrúpense en su clero! A nosotros ninguna manada nos contenta.

* * *

Algunas vamos solas intentando potenciar nuestras fuerzas. Nos defendemos, atacamos. Amistad y enemistad – efímeras o duraderas, nunca estáticas. Cuando la perversidad, el hembrismo, el machismo o cualquier autoridad nos pretende abusar o violar sacamos toda nuestra furia egoica; cuando es al revés nos preparamos para una dulce batalla. No nos reprimimos.

¡Si! En la anarquía hay sadismo y perversidad como hay sensualidad y dulzura. Lo siento, la anarquía es caos y no otra cosa. Y cuando llame a tu puerta la iglesia de la anarquía con sus biblias polvorientas y los salmos de San Reclus o San Malatesta, bebe el veneno del anti-cristo y escupe con la blasfemia del impío.

* * *

Es que la iglesia de la anarquía avanza y pretende que yo también cargue con su cruz. Pero no hay culpa en mis espaldas, ningún símbolo que cargar. Porque en mi visión del mundo no existe el pecado -ni el cristiano ni el anarquista-, por ende, no hay pecador.

¡A la mierda los sacerdotes de la santa anarquía y sus acciones policiales!

Por fuera de todo y todos, avanzamos nosotras las iconoclastas, nihilistas, amoralistas. Los Únicos.

Y es hora de mostrar nuestro desprecio a los predicadores del bien, de lo correcto, de lo ético y lo moral. Es tiempo de herejía.

Es la hora de la furiosa anarquía.


julio 2021

[de Egola #2]