Renzo Novatore – Anarquista Alegal (por Daniel Giraud)

Renzo Novatore – Anarquista Alegal
(por Daniel Giraud)

[Nota histórica: Daniel Giraud es un poeta libertario, traductor de los textos chinos (en particular, los escritos de Li Po) y el autor de varios libros provocativos, incluido La Alquimia de las Palabras y Friedrich Nietzsche: Ditrambo o Dioniso el Crucificado. Este homenaje a Renzo Novatore fue escrito en Francia en 1967.]

Hay varios tipos de hombres, pero se puede hacer una distinción directa entre los que “son” y los que quieren “ser”… Los primeros viven del día a día y solo se preocupan por “entenderse” a sí mismos después de “ser”… Los últimos no escatiman esfuerzos para afirmar de manera perentoria el fundamento de sus doctrinas. Solo en las circunstancias más favorables se inclinan a poner en práctica sus teorías. No realizan el acto de forma natural antes de reflexionar sobre él, sino que lo definen antes de realizarlo.

Renzo Novatore (Renzo Ferrari) favoreció la espontaneidad y la violencia característica de Martucci (Enzo da Villafiore). No se preocupó por “poner en práctica el anarquismo”, sino que “estaba” en armonía consigo mismo (por lo tanto, en desarmonía con el mundo) y no tenía ningún escrúpulo ético o filosófico al respecto.

Con realidades suspendidas y verdades difíciles de encontrar, las metas son ilusorias y Novatore no creía en un cambio hipotético en el hombre y la sociedad. Solo los caminos que conducen a una meta ilusoria -los cuales pierden su función de “meta” porque aparentan ser algo inaprensible- a veces pueden parecer verdaderas y, de hecho, el enfoque puede ser una fuente inagotable de verdad.

En noviembre de 1922 el “ilegalista” Renzo Novatore sucumbió a las balas de los carabinieri1 cerca de Arcola después de una vida llena, o más bien fértil, de aventuras de todo tipo. La muerte es dulce cuando se ha vivido intensamente. Algunos logran una vida intensa mediante el cambio, los viajes, la locura, la creatividad o incluso mediante sueños e imitaciones. Otros, más impulsivos, buscan aventuras sangrientas, el asesinato está en su camino… pero ¿qué importa? Si la elección es voluntaria y el criminal está solo “no hay inocentes”, sólo marionetas para eliminar si bloquean su camino (¿no es así: ¿Larcenaire2? ¿Bonnot3?) hacia la cima de la montaña donde Zaratustra-Dioniso rugen a la vida…

Novatore no tenía la moralidad de un esclavo y se sorprendería con las exclamaciones indignadas de hoy de los débiles pacifistas-humanistas. Los cascos azules de los soldados de la ONU y los sombreros grises del Ejército de Salvación proliferan bajo las promesas de desarme y las negativas anestésicas de los Soberanos Pontífices. La aparente paz es un signo del tiempos. Hoy en Francia no morimos de bombardeo, estallamos de asfixia, es menos vistoso y más magnánimo…

Para Novatore, la libertad era espontaneidad. La decadencia precipita catástrofes y destrucción. El mundo decae con más y más bombas, desastres y explosiones porque el progreso = el final del camino. Nuestra civilización ya no se tambalea al borde del desastre: se derrumbó hace mucho tiempo y solo el cadáver sigue tambaleándose, su exterior oculta el vacío interior. Los peligros del medio ambiente están en sus raíces y la primera guerra nuclear lo derribará de una vez por todas.

Todo esto es bastante normal y está en el orden de las cosas. El mundo está ocupado por cadáveres que no se conocen a sí mismos y que fingen vivir jugando con fósforos encendidos como niños pequeños. Mientras esperas escucha a Renzo:

¡Escuchen, escuchen! ¡Es el rugido penetrante de mi risa salvaje que retumba en lo alto, en las alturas!4

Pero los zombis no pueden oír y las balas de los carabinieri son mi fin…

Mayo 1967
de Minus One #31, 1973

1El Arma de Carabineros, anteriormente denominado Cuerpo de Carabineros, es un cuerpo de Gendarmería y un organismo de seguridad del Estado italiano. (N.T)

2Pierre François Lacenaire (20 de diciembre de 1803 – 9 de enero de 1836) fue un asesino y poeta francés. Para Baudelaire, Lacenaire fue “un héroe de la vida moderna”. Dostoievski leyó el sumario del caso Lacenaire, un material que le sirvió para Crimen y castigo. (N.T)

3Jules Joseph Bonnot fue un anarquista francés. Fue el líder de la “Banda de Bonnot”, un grupo ilegalista que multiplicó los atracos y los homicidios entre 1911 y 1912. (N.T)

4En el Reino de los Fantasmas, 1921 (Escirto bajo el pseudónimo de Brunetta la Incendiaria). N.T

Suspiros

SUSPIROS

Recorremos juntos los laberintos hostiles, tomas mi mano, mi corazón late, nerviosismos intentando ser disimulados por una sonrisa, alguna ligera caricia que regala un aire de tranquilidad. Te miro, me miras, nuestras espaldas portan el artefacto, sabes compa, tu sabes por que lo hago, lo haces…, lo hacemos. Todo lo gris nos rodea, soltaste una lágrima la noche de amargo desencanto, compartimos llanto bajo las estrellas que reclaman la poesía de la madrugada ¿Todo está perdido?, cuánto nos hemos preguntado; ante la maquinaria que no se detiene, ante imbéciles que van de vivos en sus inertes pasos. Por la rabia que nos abraza al ver montes lejanos, sus bosques devastados por la urbe, el odio crece, el amor a la pólvora aparece. Seguimos en nuestro camino, el aire frío se clava en mi garganta, llena mis pulmones, se escapa. Gélido clima, a mi mente la imagen de aquel bosque que nos regaló su manto, donde nuestros besos palabras callaron y nuestras sombras en secreto se unieron para comenzar la guerra, esta guerra en la cual victoriosos no seremos. Caminamos sin levantar sospechas, gatos negros nos enseñaron a andar entre las noches, recorrer las decadentes urbes pasando desapercibidos, en silencio. Llegamos, solitarias estrellas nos sonríen, nuestras manos ya no tiemblan, el nerviosismo se esfuma, la rabia recorre cada rincón de nuestros cuerpos, me miras, te miro, me gustas, te gusto. Coloco el artefacto, me transformo en un coyote sediento de venganzas, comprendemos compa, no bastan las palabras, tú con paciencia, esa que sólo tu posees, enciendes la llama. Segundos pasan, la calle transitada reaparece el nerviosismo, tú sigues en calma, me rio de mí mismo, ahora hago burla de mi miedo. Huimos, somos sombras malditas que se infiltran por las calles, siento que patrullas van a mi espalda, la calle vacía. Una mezcla de felicidad, tristeza, odio y melancolía. Escapamos…, orgullosos de lo que somos, de encontrarnos en medio de la vida gris, orgullosos de ser eco-extremistas, para ti siempre serás tú, para mí siempre seré yo, lo sabemos, al compartir caricias y ataques lo sabemos. Confío en ti, tu confías en mí, no son sólo palabrerías, ni romanticismos o idealismos sin sentido, el amor superficial no va con nosotros, nuestra confianza se creó a través de los actos, al dejar mi vida en tus manos y la tuya en las mías, sin dudarlo. ¿Y si algún día caemos?, ambos sabemos que nos vengaremos, que al olvido lo matara el recuerdo, el vivo recuerdo que se plasma en las balas y los incendios. Ya a salvo acariciamos nuestros cuerpos, te beso, me besas, me compartes tu aliento para seguir en guerra, armarnos y pelear hasta el fin de nuestra existencia, así lo decidimos. No es fácil; llevar la doble vida, mentir hasta a nuestros más cercanos para no levantar ninguna sospecha, burlarnos de los comentarios morales de los buenos ciudadanos, “jamás lo imaginarían”, pensamos con una sonrisa, ciudadanos que tanto detestamos. Nuestros cuerpos ya al desnudo, reconociéndonos y conociéndonos, recordando los primeros ataques, los fallos, los experimentos. Tu orgasmo que llevara al mío, los gemidos, los arañazos, los suspiros. Para mi compa, nuestros compas y los compas…

¡Por La Naturaleza Salvaje!
¡Hasta tu muerte o la mía!
¡Larga vida al eco-extremismo!

Lunas de abril.
de Regresión #6

PESIMISMO NIHILISTA (por Fiera)

PESIMISMO NIHILISTA
(por Fiera)

El pesimismo es algo estrechamente ligado a las corrientes nihilistas, sin embargo este breve ensayo aborda mi propia perspectiva como individualista extremista y el peso que esta noción adquiere en mi vida cotidiana.

No voy a entrar a analizar en profundidad el nihilismo ni el pesimismo popular o “mainstream”, el cual es entendido, en términos generales, como una forma de quejarse por todo inútilmente, llorar desconsoladamente en una rabieta adolescente, vivir vegetando dentro de su propia burbuja igual que el resto del mundo vegeta en la suya propia.

Estos individuos han encontrado su identidad (más colectiva que individual) en llevar un “estilo de vida” o pensamiento que consiste en forzarse vivir en un estado permanente de “pena” y lamentos, siempre están deprimidos, sin fuerzas ni deseos para hacer nada.

Debido a su falta de instinto guerrero, pisotean su propio ego en pos de que “todo es malo” y todo les entristece, todo es inútil, desean morirse (sin embargo no se suicidan)… etc. Generalmente estos individuos llevan o han llevado una vida cómoda, donde nunca han debido pelear ni esforzarse por nada, y a la mínima oportunidad donde la situación se pone incómoda se hunden y se frustran.

Estos especímenes se generan e inducen estos sentimientos o emociones de forma forzada, incluso casi se podría decir que algunos se hacen adictos a este estado de animo que se auto-generan, buscándose constantemente nuevas razones (excusas) para no abandonar esa burbuja de miseria personal que ellos mismos se han construido en su manía por ser unos maricas depresivos y encajar en esa identidad social del pesimista marginado y eterno deprimido.

Esto no es nihilismo ni pesimismo, ni misantropía… esto es patético. En definitiva estos seres han encontrado bajo la etiqueta de nihilismo y pesimismo una excusa para ocultar su propia debilidad y cobardía.

El pesimismo del individualista extremista no nace a base de forzarse a uno mismo a pensar o sentir de tal o cual manera ni busca encajar o caerle bien a nadie, si no que procede de su propia naturaleza. El contacto con el mundo y su interacción con él, junto con su precepción afilada, despierta y realista de lo que le rodea son los que han forjado su espíritu, su forma de comprender lo que le rodea y actuar con ello. El tiene los pies en la tierra y no se busca excusas en la mierda que le rodea para comportarse como un niño insatisfecho por que la vida no resulto como esperaba.

Como nihilista pesimista comprendo que haga lo que haga no hay solución ni tengo capacidad de cambiar nada, a veces ni siquiera mi propia vida esta sujeta a mi voluntad, o al menos no en los términos que deseo. Sin embargo lejos de usar esto como una excusa para lloriquear y pudrirme en mi propia miseria lo convierto en mi arma.

Mi pesimismo se descarga en forma de incendio criminal, de balazos, de indiscriminadas explosiones, de paquetes bomba, de filosas y ofensivas palabras que cual cuchillos atraviesan y cortan la moral del pensamiento correcto, y al final es de esa forma que mi propio pesimismo, en quizas una contradicción, contribuye a cambiar mi propia percepción de mi propio ser, del mundo que me rodea, cambiando mi realidad,aunque ese cambio sea imperceptible para el resto, aunque nada haya cambiado de verdad, el mundo seguirá siendo el mismo aunque estallen 10, 20, 100 bombas mas, pero no así mi propia realidad, mi propio ser que se construye y evoluciona en base a las experiencias vividas.

Mi YO se funde con todas estas nociones cuando escribo estas palabras, cuando me preparo el cuerpo y la mente antes de cometer un nuevo atentado o cuando lo estoy llevando a cabo. Mis sentidos se hacen uno con el fuego, con la pólvora, con la sangre derramada. Al contrario que quienes se piensen que el pesimismo o/y el nihilismo consiste en convertirse en un ser amargado y estar consumido por el lamento, un títere o un despojo sin sangre en las venas ni voluntad, mi pesimismo no entiende de victimismos, no es un “incomprendido” y no pide (ni ofrece) compasión alguna. Y créanme cuando les digo que, incluso en mi más profundo pesimismo me rio como el demonio y me inunda un gozo tremendo cuando cometo alguna de mis fechorías, pero también ese gozo se traslada a mi vida cotidiana, incluso cuando ando camuflado entre la horda de borregos, ya que comprendo quién soy y por que hago lo hago. Incluso en ese momento, comprendo y siento que soy parte de algo más grande y al mismo tiempo estoy satisfaciendo a mis instintos y emociones mas egoístas.

De esta forma mi propio pesimismo se acaba convirtiendo en un motor que da fuerzas para seguir adelante, para seguir atravesando un camino incierto hacia lo desconocido, hacia la nada, aún sabiendo que haga lo que haga, no queda posibilidad alguna de “éxito”, de cambio ni de salir bien parado, y aún así llevarlo con la cabeza alta e incluso con placer y alegría.

Octubre de 2018
de Ajajema #6

Anarquismo, Autoridad y Poder (por S. E. Parker)

Anarquismo, Autoridad y Poder
(por S. E. Parker)

Entre un paquete de literatura que me enviaron recientemente desde Ámsterdam se encontraba un ensayo de Michael Tobin titulado “La obediencia al estado: la mayor amenaza que enfrenta nuestra humanidad”. Este es un resumen y crítica de un libro del psicólogo, el profesor Stanley Milgram, sobre “Obediencia a la autoridad”, que se basa en experimentos llevados a cabo por Milgram en la Universidad de Yale y repetidos en otros lugares. Este experimento tomó la forma de una serie de voluntarios (“maestros”) que fueron colocados frente a un generador de descargas eléctricas que tenía una línea de interruptores de 15 a 450 voltios. Este generador parecía estar conectado con electrodos colocados en las muñecas de otro voluntario (“aprendiz”) que estaba atado a una silla. El psicólogo (“instructor”) ordenaba al “profesor” que leyera una secuencia de pares de palabras al “alumno”. Si el “alumno” respondía incorrectamente, el “maestro” presionaba uno de los interruptores y le daba una descarga eléctrica, aumentando el voltaje cada vez que esto sucedía. Lo que el “maestro” no sabía era que el “aprendiz” no era un voluntario, sino un actor que en realidad no experimentaba una conmoción; solo simulaba la agonía de recibir una.

Según Milgram, el resultado de los experimentos fue establecer el hecho de que la mayoría de los ‘maestros’ continuaban obedeciendo las órdenes del ‘instructor’ y administraban descargas incluso cuando se pasaba la marca de peligro y el ‘alumno’ gritaba para ser liberado o fingía problemas cardíacos e inconsciencia.

“Muchos sujetos obedecerán al experimentador”, escribe Milgram, “no importa cuán vehementes sea la súplica de la persona que recibe la descarga, no importa cuán doloroso parezca ser el impacto, y no importa cuánto suplique la víctima por ser liberada”. “Los ‘maestros’ no eran sádicos”, prosigue, “la persona corriente que escandalizó a la víctima lo hizo por un sentido de obligación –una concepción de su deber como sujeto- y no por tendencias peculiares agresivas”.

Milgram se sintió asombrado por la cantidad de personas que violaron sus normas morales profesadas en obediencia a la autoridad del instructor. Observa que “la fuerza que ejerce el sentido moral del individuo es menos eficaz de lo que el mito social quiere hacernos creer”. No parece que se le haya ocurrido que al menos una de las razones de esto es que los “principios morales” en sí mismos son formas de autoridad. De ese modo facilitan la obediencia a otras formas de autoridad porque lo básico no es lo que está prohibido, sino la obediencia a los dictados de una autoridad. El propio Milgram apoya este punto de vista cuando registra que

“Aunque una persona que actúa bajo autoridad realiza actos que parecen violar los estándares de conciencia, no sería cierto decir que pierde su sentido moral. En cambio, adquiere un enfoque radicalmente diferente. No responde con sentimiento moral a las acciones que realiza. Más bien, su preocupación moral ahora pasa a considerar qué tan bien está cumpliendo con las expectativas que la autoridad tiene de él ”. (Mi énfasis)

La conclusión final de Milgram es que este “defecto fatal” de obediencia a la autoridad hace que la supervivencia futura de la “especie” sea cuestionable, ya que abre el camino para una guerra nuclear global muy probable. De hecho, aunque muy consciente de las consecuencias de la autoridad, no cree que alguna vez sea posible prescindir de ella. Como los pobres, siempre estará con nosotros.

Michael Tobin no está de acuerdo con Milgram. Él cree que se puede abolir toda autoridad y crear una sociedad “anarcocomunista” mundial. Su razón descansa sobre – “creencia”. “Estamos llenos de esperanza y optimismo”, “estamos seguros”, “creemos apasionadamente”, etc., etc. No presenta ni un ápice de evidencia contundente de sus esperanzas, certezas y creencias. Para él es claramente una cuestión de “fe” y, como todas las “creencias”, su base es la “fe” del fiel. Como tal, se puede pasar de largo.

Sin embargo, el resultado más significativo de estos experimentos es lo que revelan sobre la naturaleza de la autoridad. Existe una tendencia, particularmente entre los anarquistas, a identificar la autoridad como la coerción externa. Pero no son lo mismo. Los voluntarios en los experimentos de Milgram no fueron coaccionados por ningún poder externo. Participaron libremente y pudieron partir cuando quisieran. No obstante, la mayoría cumplió las órdenes del instructor hasta el final, aunque algunos protestaron. Su obediencia estaba motivada por la autoridad que consideraban inherente a la persona del instructor. No era poder, sino autoridad a lo que obedecían.

En su libro, “En defensa del anarquismo”, Robert Paul Wolff escribe: “La autoridad es el derecho a mandar y, correlativamente, el derecho a ser obedecido. Debe distinguirse del poder, que es la capacidad de obligar a la complicidad, ya sea mediante el uso o la amenaza de fuerza. Cuando entrego mi billetera a un ladrón que me sostiene a punta de pistola, lo hago porque el destino con el que me amenaza es peor que la pérdida de dinero que me hacen sufrir. Concedo que tiene poder sobre mí, pero difícilmente supondría que tiene autoridad, es decir, que tiene derecho a exigir mi dinero y que yo tengo la obligación de dárselo. Cuando el gobierno me presenta una factura de impuestos, en cambio, la pago (normalmente) aunque no quiera, y aunque piense que puedo salirme sin pagar. Después de todo, es el gobierno debidamente constituido y, por tanto, tiene derecho a cobrarme impuestos. Tiene autoridad sobre mí. A veces, por supuesto, engaño al gobierno, pero aun así, reconozco su autoridad porque quien hablaría de ‘engañar’ a un ladrón… Entonces, reclamar autoridad es reclamar el derecho a ser obedecido”.

Un líder de una secta religiosa, por ejemplo, puede no tener un aparato a su disposición para obligar a obedecer las prácticas que establece para sus seguidores, pero, no obstante, puede imponer obediencia en virtud de la autoridad que reclama. Por supuesto, hay ejemplos en los que la autoridad y el poder coercitivo se combinan en un solo cuerpo, siendo el Estado el contemporáneo más prominente y peligroso de estos, pero, como muestran Milgram y las bandas de ladrones, la mística de la autoridad y la realidad de la fuerza superior. no siempre coinciden. E incluso cuando lo hacen, como en el Estado, es una cuestión abierta si el aparato de poder coercitivo está destinado a o es capaz de lidiar con cualquier otra persona que no sea el individuo reaccionario o la minoría. La autoridad es la fuerza que cimenta el tejido de las colectividades organizadas, ya sea que se ejerza verticalmente como en el Estado, u horizontalmente como en las sociedades más primitivas (y como lo sería en ciertas sociedades futuras proyectadas erróneamente llamadas “anarquistas”).

En su libro, Wolff comenta que “es raro el individuo en la historia de la raza que llega incluso al nivel de cuestionar el derecho de su amo a mandar y el deber de él y sus compañeros de obedecer”. Esto es profundamente cierto, y se podría agregar que aquellos individuos que llevan este cuestionamiento a un repudio total de cualquier “deber” de obedecer a la autoridad son aún más raros (incluso Wolff cree en el deber de estar sujeto a “restricciones morales”). De hecho, no parece haber ninguna razón válida para suponer que su número aumentará significativamente. La historia ha demostrado que las ovejas humanas que aceptan la autoridad de sus pastores son siempre la clase más numerosa.

Como anarquista-individualista que no tiene fe en los apocalipsis al estilo de Tobin o en los sueños nebulosos del gradualista educativo, sé que la anarquía que probablemente experimentaré solo estará aquí y ahora, no allí y luego. Mi anarquismo, por lo tanto, toma la forma de negar la legitimidad de cualquier reclamación de autoridad sobre mí, no de negar que hay y seguirán habiendo “fuerzas sociales” más poderosas que yo que pueden obligarme a cumplir con sus demandas, aunque no les conceda ninguna autoridad para hacerlo. La anarquía no se convierte así en un lugar futuro, sino en un “estado mental” presente y una perspectiva individual, no en una práctica social futura. No obstante, si no tengo el poder de derrocar estas “fuerzas” que reclaman autoridad y / o exigen cumplimiento, las eludiré siempre que sea posible, afirmaré mi individualidad cuando pueda, y cuando todo lo demás falle, me refugiaré en lo que James Joyce describió como “silencio, exilio y astucia”.

De Minus One #37
1976

UN MONTÓN DE NADA (Jhean Aldaba)

UN MONTÓN DE NADA
(Jhean Aldaba)

A veces siento que voy a morir sólo, en una cama con las cobijas hasta el cuello y esa idea cada noche me aterra, me atormenta.
Me invade una extraña sensación en mi cuerpo el saber que esa idea cada noche poco a poco se vuelve realidad.No me sorprendería que un día muy triste ya no vuelvan a escuchar mi voz.
Veo las manecillas del reloj avanzar sin cesar, el tiempo corriendo sin detenerse, las noches pasando y yo sigo aquí en la cama, acostado, sólo.
Me imagino en un par de años muerto y a la señora de la casa descubriendo mi cadáver putrefacto después de tener días o semanas ahí tirado.
La veo tocando la puerta para cobrar la renta y al ver que no salí en 3 ocasiones, ella decide entrar y encontrarse con este montón de nada.
Verá a primera instancia un montón de cucarachas entre los trastes de comida, un par de gusanos y un par de ratas corriendo por el pasillo.
Sorprendida de tal escena, se encontrará conmigo y con un montón de cuadros mal pintados y uno que otro sin terminar, un par de libros dañados de las pastas y uno que otro nuevo que no voy alcanzar a leer.

Entonces verá la imagen de un fracasado que quiso entregar su vida al arte y fallo.
Y entre sus pensamientos dirá: toda esta basura no sirve para pagar los 2 meses de renta que me debe.

de El Errante #16

¿Qué es el hombre? (por Laurance Labadie)

¿Qué es el hombre?
(por Laurance Labadie)

El animal humano es un conducto alimentario animado. Ha evolucionado y se diferencia del gusano solo por los apéndices que se han desarrollado sobre él. Estos apéndices son patas, por lo que su locomoción se facilita presumiblemente; brazos, con los que puede agarrar y sostener la comida y las cosas que le interesan; una cabeza, que contiene ojos, oídos y nariz para saber dónde está, también un cerebro con el que puede racionalizar sus deseos y engañar a otros para que se lo concedan.

Para hacer esto último su cerebro ha inventado muchos dispositivos ingeniosos. Uno de estos dispositivos es la teoría de que todos se quieren, o más bien el deber de amarse unos a otros Al vivir en un mundo hostil, el hombre debe soñar con un paraíso en el que le resulte mucho más fácil de lo que realmente es.

Él inventa y forma anillos de droga, llamados religiones y dirigidos por personas de la alta nobleza, que pretenden suavizar a sus adversarios para que puedan “trabajar” más fácilmente. Organiza pandillas, llamadas gobiernos, mediante las cuales algunos de ellos someten, coaccionan y saquean al resto.

El antagonismo natural entre estos gusanos evolucionados está oculto por varias formas de camuflaje y mentiras astutas que encuentran su expresión en prácticas llamadas matrimonio bajo las cuales ningún gusano puede propagarse o jugar a propagarse, a menos que una sátira religiosa o gubernamental le otorgue una licencia o bendición (para una consideración de curso).

La astucia finge ingenuidad; los ignorantes enseñan; los venales predican la bondad.

Estos gusanos de dos patas trazan líneas en el globo que no pueden cruzarse sin el consentimiento de las pandillas llamadas gobiernos. Inventan ingeniosos métodos de intercambio y luego delegan su uso a algunos de los gusanos que engordan al sostener el resto. Se supone que ninguno de los gusanos debe usar sus cerebros excepto en los modales prescritos por las pandillas principales.

En total, han construido el sistema más extraño de relaciones que incluso la mente fértil de Dios difícilmente podría concebir. (Dios es ese tipo, un gusano glorificado, que se supone comenzó y que en su mayoría dirige todas las obras).

Todo esto es un espectáculo maravilloso para contemplar, es decir, por alguien que no pertenece a la especie gusano.

Y todo con el propósito de mantener un flujo de diversos materiales fluyendo a través de estos canales alimenticios; y también para hacer más de su curiosa raza retorcida.

No veo ningún valor en particular en ser un hombre, pero estos animales parecen tomarlo como cosa normal, sin importar lo que les suceda.

Septiembre 1950

“La Crítica Atrevida” (por León Darío)

“La Crítica Atrevida”
(por León Darío)

La crítica que siempre se hace dentro de los confines de lo permitido, del estado o de lo que te permita tu moral, tu credo o el seno de la organización política en la que militas, es esta y en este caso una crítica “constructiva”, una “crítica” sin disentir un milímetro de la “disciplina de partido” o del colectivo, de tu dogma moral o tu religión, tanto monta monta tanto; la crítica “racional” y no demoledora, milites en un grupo político o seas un ferviente religioso siempre se te admitirá la crítica mientras esta sea una crítica “que aporte”, que “sume y no reste”, una crítica “dentro del marco” y “en la corriente del mismo barco”; esto es perfectamente traducible a una “salida de carril” pero no de carretera; a una “sana” discrepancia sin rebosar de los marcos del dogma. Cuando críticas y aunque consideres el hacerlo desde un ejercicio de libertad; no lo haces en disposición de tus libres facultades individuales en un claro ejercicio propio, como individuo soberano de Si Mismo, como portador de tu propia luz; sino que la formulas en calidad de militante, de adepto , de “fiel”, de miembro e integrante, por la causa, dentro de la causa y para la causa, una crítica como una pieza más del engranaje en el sistema de una maquina; tu opinión crítica no es construida articulando piezas propias, quizás lo crees, pero viene dada de elementos preconcebidos dentro de los confines de lo dictado e instruido e inoculado que subyacen en el subconsciente; si eres cristiano tu “disensión” tendrá que ser en la línea del buen cristiano y como parte de un todo, si eres comunista tendrás que hacerlo sin trascender de los confines del sagrado manifiesto comunista o El Capital de Marx . Crees que tu crítica que es personal e intransferible en una clara entelequia, pero tu crítica no es personal, no emana de tu condición de unicidad, no es en modo alguno y ni mucho menos una disensión singular sino que es una crítica como elemento dentro del dogma, de la fe (llámese fe política , moral…), entre los muros de tu adhesión, para mejorar y no “destruir”, para ayudar en la tarea de tu pastor reforzando los cercos del redil.”

Diciembre 2020

“El rol del egoísta” (por León Darío)

“El rol del egoísta”
(por León Darío)

“El egoísta es estigmatizado conforme a esa burda caricaturización de un ser “desalmado” carente de toda empatía y pasando por encima de quien haga falta con tal de obtener una ventaja o conquistar un objetivo; pretenciosamente también dicen que se trata de alguien que omite y aborrece los sentimientos de los demás con tal de saldar una auto gratificación, pero rompiendo en pedazos estereotipos banales el egoísta se encuadra en el obrar del interés de su propia Individualidad, el egoísta por tanto no ama a ningún prójimo, el egoísta no trata al “prójimo” en “como le gustaría que le tratasen a el” sino , en la lógica de la reciprocidad, en función de como está siendo tratado por el “semejante” o como le va a tratar, mucho menos pone “la otra mejilla”; el egoísta siempre determinará lo que pueda convenir mejor a sus respectivos intereses individuales, ya sean en momentos provisionales como de forma permanente, por ejemplo una “estratégica” afiliación sindical, a una idea, una causa o una adhesión a algún tipo reclamo social, municipal (reclamo de espacios infantiles para llevar a tu hija a jugar cerca de casa, el cierre de planta de residuos del que emana fuerte olor y que se presupone de alta toxicidad…) No existe en el egoísmo una interpretación dogmática u homogénea, no es uniforme ni estructural pues el egoísmo siempre “obedece” únicamente a la razón subjetiva del Individuo, a cada ego, al Ego propio, e incluso a una razón subjetiva que pueda darse de una manera meramente circunstancial; esto es, que la anteriormente citada hipotética afiliación sindical o adhesión a una causa municipal, social o de barrio, han podido ser validas esta mañana pero descartadas esta misma tarde por el mismo sujeto egoísta que , quizás incluso, pudiese volver a ser reconsiderada para esta misma noche. En el asunto laboral, la “solidaridad de clase” y la “lucha de los compañeros” está igualmente muy impregnada de interés egoísta, esto cierto es que lo podemos encauzar desde diversas concepciones como fuesen de una naturaleza egoísta inconsciente, o involuntaria pero en la figura que nos atañe, la del egoísta consciente, el egoísta cava su propia trinchera en esa huelga o piquete para exigir y conquistar ciertas reclamaciones laborales, el egoísta es consciente (valga la redundancia) de tener que unificar su lucha por la obtención de ciertos beneficios personales (dejar de trabajar los Sábados, aumento de salario, pago del plus de nocturnidad o lo que sea) pero si “mañana” este egoísta abandona su puesto de trabajo por la razón que sea, el egoísta y como es evidente ya no contemplará el motivo personal y circunstancial que le impuso unirse con “afines” y aliados (estratégicos y circunstanciales) ya que siempre va a actuar para Si Mismo, el interés de su Yo, en su auto satisfacción; por “el Yo” me refiero a todo ser viviente, al Individuo en carne y hueso no a ninguna entidad superflua y fantasmal como alma o espíritu, y todos sus movimientos y maniobras confluirán siempre en tal inalterable pretensión. El egoísta renuncia a vivir abnegado a cambio de una ciega y absurda felicidad de la humanidad que no le aporten nada en la construcción de su persona y el afrontar de la cotidianeidad de su día a día; el egoísta determina y actúa en su interés y en la consecución de su propia felicidad dotándose de los medios y criterios que considere apropiados.

El egoísta nunca se subordina a cualquier causa, a ninguna causa porque el es su propio causa, es el egoísta quien se hace dueño de la causa, la hace suya, la causa puede ser temporal o permanente pero ante todo la hace propia y no es la causa la que se adueña de el, el es propietario de la causa y tan pronto como se abraza a ella la puede dejar o aparcar, después de aparcar su causa la puede volver a recuperar y asú sucesivamente si esta causa es motor supremo de su felicidad y estabilidad emocional probablemente la haga suya de manera permanente pero por encima de todo nunca será la causa la que neutralizará al Individuo, la que hará suyo al Individuo, es por ello que el Individuo no pertenece a la Causa, sino que es la Causa la que pertenece al Individuo, el Individuo en su egoíca condición la hace suya por lo que le reporta, hace sentir y beneficia; Un sentimiento “por la tierra” en la que ha nacido, ha crecido o de donde se tienen los ascendentes, incluso la afición por un club de fútbol, no a la mierda del fútbol negocio actual, sino a la identidad e historia con lo que se pueda identificar, son causas legítimas para el egoísta, pues aportan en el sentimientos de emoción, le producen placer y le despachan felicidad. Ningún ser humano puede negar la adhesión personal y natural al egoísmo, a su egoísmo; por ejemplo, las “personas” no nos interrelacionamos como personas per sé (de ahí las comillas) sino como roles sociales en función de nuestras circunstancias, actuaciones profesionales, aficiones; por ejemplo ese mismo desconocido con el que te abrazaste tras la euforia desatada en la grada por el gol de vuestro club de fútbol (que tenéis en común) o esa persona con que coincidiste e intercambiaste impresiones en una feria de aeromodelismo, puede ser “mañana” quien está sentado al otro lado de la mesa de un frío despacho en esa tensa entrevista de trabajo que tienes prevista en agenda; “ayer” el interés egoísta de cada uno de esos sujetos era esa afición futbolera o el aeromodelismo en el cual os “retroalimentáis” mutuamente, “mañana” los roles son en la concepción del bastardo explotador y el aspirante a explotado proletario.

No existe un sólo ser humano que pueda negar su egoísta condición tanto de una manera u otra; incluso en los ataques yihadistas hoy día tan habituales en Occidente los sentimientos de tristeza y rabias generalizadas lo son por una efervescencia egoísta que emana desde nuestros propios fueros emocionales bajo el sustrato “empático” emocional de “podría haber sido yo” o por afinidad a nuestros allegados más preciados “podrían haber sido mis padres”, “mis hijos”, “siempre paseamos por esa calle”; se hace una “radiografía” de la situación y se sitúa al hipotético yo y al daño que si mismo se hubiese podido causar y por ello esas victimas son un perfecto espejo para si mismo; tanto por sufrimiento propio como por el daño emocional que sufriríamos si nuestros seres queridos hubiesen sido los dañados en este ataque.”

Diciembre 2020

AMOR PROPIO – DISTANCIA ASOCIAL (por León Darío)

AMOR PROPIO – DISTANCIA ASOCIAL
(por León Darío)

Estamos condenados a la socialización, al precio que sea, está estigmatizado el individuo, es tiempo de rebaños, masas y rebaños; rebaños y masas con sus pastores vareando a quien osa transitar fuera del sendero de lo social, de la masa. Está estigmatizado el tiempo y el bienestar para la propia singularidad, el sacar provecho para sí mismo, provecho propio, el auto disfrute y el funcionamiento con autonomía de la persona, y dentro de esa socialización a la que estamos condenados a esa serie de valores educativos y absurdos protocolos morales que coartan nuestro libre criterio individual…no decir no a algo que no te agrada por simple cumplido, no decir que no, o no manifestar un claro desagrado por no herir una susceptibilidad o por mera compostura sobre una mesa familiar…siguiendo el mismo patrón establecemos una serie de situaciones que realmente no deseamos pero en las cuales cedemos (vuelta de hoja) para no dañar a los demás con nuestros verdaderos deseos…visitamos lugares que no queremos, asistimos al cine a ver una película que nos importa una mierda o sufrimos visitar zonas de ocio que nos dan asco por el hecho de que la mayoría de nuestros amigos han organizado acudir y claro, tienes que acatar porque sino la otra opción es quedarse en casa un sábado noche y eso se interpretaría ser el aburrido de la cuadrilla y etiquetado con dicho epíteto. En un claro ejercicio de amor propio y sano, no debemos tener reparo alguno en decir un No, la cortesía no puede desembocar en la absorción de nuestras energías y ante todo debe prevalecer la idea de que cada cual de nosotros, es su propio mejor amigo y compañero, su compañero más leal pues es únicamente el Individuo quien se acompañará así mismo hasta el último respiro de su existencia; la cortesía no puede despacharse nunca y en absoluto en detrimento del individuo. ¡Nada puede subyugar al dueño y soberano de Si mismo! El “quedar bien”, el no ofender, el no parecer molesto, el “seguir el rollo” para evitar una salida de tono o discusión, el temor a no herir una susceptibilidad auto reprimiendo un parecer sincero, el miedo a no contestar a un maldito jefe con alguna estupidez por no sufrir un despido “disciplinario” …Frente a eso Yo incito al amor propio, al auto disfrute, a la explosión de nuestros sentidos, a la experimentación de nuevas sensaciones, a darnos explicaciones únicamente a nosotros mismos, a el guiarnos por nuestros propios instintos aunque se trate de tropezar una y mil veces; a transitar y perderse por espesos bosques dejando el teléfono en casa para poder conversar y reunirse en “petit comité” con nuestro propio Yo; os invito a la gula, a gozar mental, intelectual y corporalmente, a disfrutar sexualmente y como una mejor plazca, en pareja, en grupo, colectivamente… incito al “encierro” en una habitación repleta de lecturas y sólo salir para “autoabastecerse” de la despensa y nevera… La cortesía, el “buen hacer”, la ética, el “no hacer lo que no quieres que otros te hagan”, los modales… son todos ellos factores que nos coartan como personas propias; frente a la humildad, frente al yugo de la moral, la honestidad, la sencillez o la honradez con quien no es honesto, sencillo u honrado con nosotros, Yo exalto la complacencia, el gozo, la gula, la envidia, la vanidad, el gozo, la ambición, el conocimiento…y todo aquello que empuja al crecimiento y la elevación de los Individuos frente a las sogas cristianas, monoteístas, humanistas… Os quiero incitar e incito a ser herejes, egoístas, impuros, raros, excéntricos, a ser los extraños y huraños que dan que hablar entre sus vecinos y todo aquello que molesta a esta mierda de sociedad…La vida es corta y efímera, nuestra vida hay que vivirla al segundo y esta no es una mera vaga expresión, es una manera de afrontar la realidad de no poner la mano en el fuego sobre que que podamos seguir existiendo el próximo año, el próximo mes, la próxima semana, el próximo día e incluso el próximo segundo…numerosos, hoy día, son los factores que hacen posible el fin de nuestra existencia física parejo al gigante avance de la sociedad tecno industrial (y su contaminación, grandes autopistas con “recientes” modelos de coches a velocidades de vértigo, comida basura, maquinaría en las fábricas que ante un mínimo fallo aplastan cuerpos o rajan pescuezos, pandemias de laboratorio…) como para privarnos en ser nosotros mismos, hay que descubrir lo más profundo que aguardan nuestros interiores, hay que sacar de dentro, como decía el ardiente iconoclasta Renzo Novatore, lo más brillante de nosotros; hay que darse un buen baño de complacencia, erradiquemos la abstinencia; no tenemos tiempo para gravitar en dimes y diretes, dejemos de mal gastar el tiempo con idiotas e idioteces.

Diciembre, 2020

Pasado y presente de la anarquía subversiva: una breve mirada a la anarquía ilegalista, individualista y nihilista (por Renzo Connors)

Pasado y presente de la anarquía subversiva: una breve mirada a la anarquía ilegalista, individualista y nihilista
(por Renzo Connors)

“La revolución está dirigida a nuevos arreglos; la insurrección nos lleva ya no a dejarnos organizar, sino a organizarnos a nosotros mismos, y no poner esperanzas brillantes en las “instituciones”. – Max Stirner (*)-

“No me sigas… No te estoy liderando… No camines delante de mí… No te seguiré… Haz tu propio camino… Conviértete en ti mismo…” – Conspiración Células del Fuego, Célula de miembros encarcelados –

“Sé que habrá un final a esta lucha entre el formidable arsenal del Estado y yo. Sé que seré vencido, seré el más débil, pero espero poder hacerte pagar caro la victoria”. – Octave Garnier

En este día, hace más de 100 años, el 21 de abril de 1913, el ilegalista y anarquista individualista Raymond Callemin fue ejecutado en la guillotina por orden del Estado francés. En el aniversario de su ejecución escribo esto en memoria de todos los que han caído o han sido encarcelados en la guerra social contra la sociedad.

La corriente ilegalista es una rama del anarquismo individualista. En lugar lagar de ser explotado, forzado a trabajar para algún tirano rico, el ilegalista opta por robarles. Es una ética anti-trabajo de autonomía individual a realizarse en la vida real de inmediato a través de la expropiación individual, también conocida como recuperación individual.

La recuperación individual ganó notoriedad en Francia en las últimas décadas del siglo XIX y principios del XX y dio origen a lo que se conocería como ilegalismo. Los defensores de la recuperación individual fueron anarquistas como Clement Duval y Marius Jacob. Marius Jacob robó para financiarse a sí mismo, así como al movimiento anarquista y otras causas. Este es el principal factor que separa el ilegalismo de la recuperación individual, los ilegalistas robaron únicamente para sí mismos. Aunque algunos ilegalistas individuales financiaron periódicos anarquistas individualistas con el producto de sus expropiaciones y dieron dinero a los camaradas que lo necesitaban.

Los ilegalistas, muchos de los cuales, inspirados por Max Stirner y Friedrich Nietzsche eran de la persuación de ¿por qué tendrían que esperar en el rebaño pasivo de clases explotadas y pobres para levantarse y expropiar a los ricos? Los pobres parecían bastante satisfechos con las condiciones en las que vivían. ¿Por qué los ilegalistas tendrían que esperar a que los trabajadores explotados se iluminen con una conciencia revolucionaria? ¿Por qué tendrían que seguir viviendo una vida de explotación y trabajo hasta la muerte mientras esperan la futura revolución social que quizás nunca suceda? Los anarquistas ilegalistas no tenían fe en la lucha de los trabajadores, por lo que decidieron contraatacar y robar a los ricos, fue un esfuerzo puramente egoísta.

Stirner los habría llamado “egoístas conscientes”, expropiando sus vidas para ellos mismos, sin pedir permiso para existir. Rehusaron ser esclavos de los patrones y del estado. Los ilegalistas optaron por robar mediante una rebelión consciente contra la sociedad.

Los ilegalistas anarquistas robaron, dispararon, apuñalaron, falsificaron dinero y cometieron algún que otro incendio provocado en toda Europa, pero predominantemente en Francia, Bélgica e Italia. Hubo tiroteos y tiroteos con la policía. Largas condenas de cárcel y ejecuciones.

Uno de esos grupos de anarquistas ilegalistas sería inmortalizado como “La banda de Bonnot”.

Raymond Callemin nació en Bélgica, un exsocialista que luego se convirtió en anarquista después de desilusionarse con el reformismo del Partido Socialista Belga. Habiendo sido influenciado por el anarquismo, Raymond dejó el Partido Socialista con Victor Serge y Jean De Boe, quienes estaban igualmente desilusionados con la política electoral socialista. Juntos publicaron un diario anarquista individualista “Le Revolte” que era totalmente hostil a los sindicatos y partidos políticos, y estaba a favor de la “insurrección permanente contra la burguesía.”

Octave Garnier huyendo de Francia, escapó a Bélgica para evitar ser reclutado por el ejército. Ya había cometido varias expropiaciones a los ricos mediante robos y había pasado tiempo en la cárcel. Comenzó en el sindicalismo, pero no tardó en desarrollar un disgusto por el hecho de que los líderes sindicales se asemejaran a los patrones que utilizan y manipulan a los trabajadores para sus propios fines. Luego se unió a las filas de los anarquistas. Al no poder trabajar en la profesión de su elección, tener que realizar trabajos serviles y ser forzado a ser un esclavo asalariado en trabajos que ni siquiera quería para vivir, se convirtió en un ilegalista comprometido.

Los cuatro anarquistas tenían poco más de 20 años, se conocieron a través de los círculos anarquistas en Bélgica y compartían un odio mutuo por los ricos y su sistema de explotación. Raymond y Octave llevaron a cabo muchos robos juntos y probaron suerte en la falsificación de monedas.

Victor Serge, al escribir artículos para Le Revolte, atrajo mucha atención del estado belga. Dado que fue un refugiado en Bélgica desde la infancia, fue más fácil para el estado belga deshacerse de él. Fue expulsado de Bélgica como peligroso subversivo. Se fue a Francia y estableció una comuna libertaria con otros anarquistas. No mucho después, Octave Garnier con órdenes de arresto contra él, siguió a Víctor a Francia, con Raymond.

En Francia se reunieron con Jules Bonnot, que estaba huyendo. Jules tenía poco más de 30 años, era un ex soldado y un anarquista ilegalista comprometido. La policía lo buscaba por un asesinato, que en realidad fue un disparo accidental de un compañero. Jules, que tenía mucha experiencia en expropiaciones y tenía bastante éxito, les ofreció a Octave y Raymond una propuesta para realizar un gran trabajo juntos. La pareja solo estaba feliz de aceptar la oferta de Jules, ya que estaban hartos de no ganar tanto como les gustaría de los robos y los contraataques, arriesgando mucho sin recibir mucho a cambio.

Los tres, junto con otro anarquista, Eugène Dieudonné, idearon un plan para robar a un mensajero de banco que estaría entregando dinero. Empezaron robando un coche de alta potencia de un barrio rico en las afueras de París. Jules aprendió a conducir en el ejército, por lo que sería el conductor de escape. Raymond, Octave y Eugene robarían al mensajero del banco. Y así, el 21 de diciembre de 1911, a plena luz del día, robaron al mensajero. Retuvieron al guardia de seguridad del mensajero cuando la pareja salía del banco. Octave exigió al mensajero que le entregara el maletín. Raymond lo agarró e intentó abrirse camino hacia el auto de escape. Pero el mensajero no quiso soltar el caso. Octave le disparó dos veces en el pecho (el mensajero resultó gravemente herido pero no murió). Hicieron su escapada acelerando por las calles de París en lo que fue uno de los mejores modelos de autos de la época. Fue la primera vez que se utilizó un automóvil en un robo a mano armada en Francia, por lo que los medios de comunicación los apodaron los “bandidos de los automóviles”.

Con el robo ganaron 5.000 francos con los que no estaban contentos. Esperaban haber expropiado mucho más. Unos días después del robo del mensajero del banco, irrumpieron en una armería y robaron muchas armas, incluidos rifles de alta potencia. No mucho tiempo después, el 2 de enero de 1912 irrumpieron en la casa de un rico burgués saliendo con 30.000 francos de este robo. Pronto huyeron a Bélgica realizando más robos y dispararon a 3 policías en su camino. Luego de regreso a París para robar otro banco, pero esta vez los iban a detener. Mientras realizaban el robo dispararon a 3 empleados bancarios. Después del robo, se puso una recompensa de 700.000 francos en las cabezas de los anarquistas, el banco de la Société Générale que robaron les puso otros 100.000 francos en la cabeza.

Hay un profundo nihilismo, egoísmo y antirreformismo dentro de la praxis ilegalistas con su continuidad hoy con grupos como Conspiración Células del Fuego, la Federación Anarquista Informal / Frente Revolucionario Internacional e individuos como el anarco-nihilista chileno Sebastian Oversluij quien fue muerto abatido en la expropiación de un banco, y Mauricio Morales, quien murió cuando la bomba que transportaba en su mochila detonó prematuramente.

La anarquía insurreccional moderna también tiene un linaje directo con esta historia anarquista. Muchos de los componentes principales de las ideas y la praxis que comprenden el ilegalismo y la recuperación individual (que incluye la propaganda por el hecho, que es la acción directa individual contra la clase burguesa, su propiedad y sus lacayos, es decir cerdos, idiotas y jueces, con la esperanza de que la acción inspirará a otros a seguir su ejemplo; insurrección individual, grupos de afinidad y organización informal en la forma anti-organizacional ; y un disgusto extremo por la izquierda y sus tácticas de reformismo) también se encuentran en las diferentes corrientes del anarquismo insurreccional actual.

Lo que los medios de comunicación y los cerdos llamaron “La Banda de Bonnot” era un grupo de afinidad. Jules Bonnot no era un líder del grupo, no había ninguno. Los individuos que integraron los diferentes grupos de afinidad que llevaron a cabo los denominados delitos que fueron marcados con el nombre de “La Banda de Bonnot” fueron simplemente individuos con fines mutuos que se unieron para realizar acciones. El estado francés usó el nombre para marcar a cualquier anarquista que quisiera asociarlo con cualquiera de los llamados crímenes.

El 30 de marzo de 1912 André Soudy (un anarquista que participó en algunos de los robos del grupo) fue capturado por la policía. Unos días después, otro anarquista involucrado en algunos de los robos, Édouard Carouy fue arrestado. El 7 de abril, Raymond Callemin. A fines de abril, 28 anarquistas habían sido arrestados en relación con la “Banda Bonnot”.

El 28 de abril, la policía descubrió el lugar donde se escondía Jules Bonnot en París. 500 policías armados rodearon la casa. Jules se negó a entregarse, comenzó un tiroteo. Después de horas de intercambios de disparos, la policía detonó una bomba en el frente de la casa. Cuando la policía irrumpió en la casa, descubrieron que Jules estaba enrollado en un colchón, todavía les estaba disparando. Le dispararon en la cabeza y murió más tarde a causa de sus heridas en el hospital.

En el 14 º de mayo, la policía descubrió la ubicación de Octave Garnier y René. 300 policías y 800 soldados rodearon el edificio. Como Bonnot, la pareja también se negó a ser arrestada. El asedio duró horas, la policía finalmente detonó una bomba y voló parte de la casa matando a Octave. René gravemente herido seguía disparando tiros, murió poco después.

Un año más tarde el día 3 del mes de febrero 1913 Raymond Callemin, así como muchos otros anarquistas incluso Victor Serge fueron juzgados por el Estado francés por sus supuestas pertenencias a la “Banda de Bonnot”. Aunque Raymond llevó a cabo muchos robos y mató a tiros a un empleado de banco, muchos otros que fueron llevados a juicio no participaron en absoluto en ninguno de los denominados delitos que se atribuían a “La Banda Bonnot”. El estado francés estaba sediento de venganza y, después, los mató a tiros; el estado ejecutó, encerró y desterró a muchos anarquistas. En el 21 de abril de 1913, Raymond Callemin, Étienne Monier y André Soudy fueron ejecutados en la guillotina. Muchos de sus coacusados fueron condenados a cadena perpetua y trabajos forzados en las colonias francesas.

Esta práctica de venganza por parte de los estados se sigue llevando a cabo hoy con los juicios de Scripta Manent en Italia, que están directamente relacionados con el ataque al gerente de una empresa nuclear por parte de los anarquistas individualistas Alfredo Caspito y Nicola Gia, y otros actos de resistencia en Italia. Y los juicios represivos en Rusia contra anarquistas, antifascistas y el FSB (Servicio Federal de Seguridad) que inventaron el caso de la organización “Red”. En represalia, el anarcocomunista Mikhail Zhlobitsky detonó en octubre pasado una bomba en la sede regional del Servicio Federal de Seguridad de Rusia en Arkhangelsk, muriendo en el proceso. Y así, el FSB llevó a cabo otra ronda de represión contra los anarquistas después del bombardeo, arrestando, interrogando y lanzando acusaciones falsas contra muchos anarquistas como venganza por el ataque. El 22 de marzo de 2019 una célula de la Federación Anarquista Informal que se autodenomina FAI / FRI Revenge Faction – Mikhail Zholbitsky llevó a cabo un ataque con granadas contra la embajada rusa en Atenas, Grecia, como venganza por la represión llevada a cabo por el estado ruso contra los anarquistas.

Cualquiera que sea la corriente de anarquismo que viva un individuo, no importa, una vez que sea subversiva y esté en conflicto con cualquier autoridad que intente infringir la autonomía de un individuo. La guerra en curso contra la sociedad capitalista industrial ha durado más de 200 años, lo que se ha cobrado muchas vidas de anarquistas y muchos más han sido encarcelados. El mismo espíritu insurreccional de no mediación ni compromiso con la autoridad sigue fluyendo hoy en la anarquía subversiva. En solidaridad con todos los anarquistas encarcelados y en guerra con la sociedad capitalista industrial.

Extraído del El Errante #14
(revisado y corregido por EdTS)
escrito el 21 de Abril 2019

(*) De la traducción de ‘El Único…’ hecha por Wolfi Landstreicher sino también la traducción de Pedro Gónzales Blanco: La revolución tiende a organizaciones nuevas, la insurrección conduce a no dejarnos organizar, sino a organizarnos por nosotros mismos, y no cifra sus esperanzas
en las organizaciones futuras.